La diputada del Frente Amplio por Durazno habló de empleo, vivienda, Las Higueras, Baygorria y violencia de género.
La diputada frenteamplista por el departamento de Durazno, Magela Rinaldi, destacó el inicio del plan Más Barrio en Las Higueras, reclamó una mayor presencia de servicios públicos en las zonas de expansión urbana y valoró el acuerdo alcanzado en torno al parque fotovoltaico de pueblo Baygorria.
En entrevista concedida a EL ACONTECER también abordó la violencia de género, su experiencia parlamentaria y las principales preocupaciones que recoge durante sus recorridas por la ciudad y el interior del departamento.
Las Higueras y la llegada de servicios
—¿Qué impresión tiene de lo actuado en el marco del plan Más Barrio en Las Higueras?
—Es un programa del gobierno nacional muy importante, que este año se está aplicando en cinco barrios y que al final del quinquenio llegará a 21 barrios del país. La selección se realiza a partir del cruce de datos vinculados a criminalidad y situación sociohabitacional.
Han sido jornadas muy interesantes, hubo un muy buen recibimiento de los vecinos y las vecinas. Yo recorrí el barrio y había personas que todavía estaban esperando que los censistas llegaran a sus casas. Existía expectativa y hasta cierta ansiedad por saber qué les iban a preguntar y poder contar cómo viven.
Esta etapa de censo es fundamental porque Más Barrio trabaja sobre dos grandes aspectos: seguridad y convivencia, y la mejora de los espacios públicos y de las condiciones habitacionales.
“Hablando con los vecinos surge claramente la necesidad de contar con espacios públicos. No hay una plaza adecuada, hay una muy pequeña, con pocos juegos, y tampoco existe una cancha abierta. Entonces los gurises terminan estando en la calle. Una madre me decía que si hubiera una plaza sabría dónde están sus hijos y estaría tranquila”.
Rinaldi valoró especialmente la importancia de construir las soluciones junto con los vecinos.
“Una cosa es que las ideas vengan desde arriba pensando que se necesita determinada infraestructura y otra es preguntarle a quienes viven allí qué necesitan realmente. Y el censo también permite conocer la realidad concreta: cuántas viviendas hay, cómo están, cuántas personas viven en ellas”.
Según señaló, durante las recorridas también aparecen situaciones habitacionales complejas.
“Encontramos situaciones de familias ensambladas donde viven muchas personas en una vivienda con una habitación y un baño. Esa realidad también debe contemplarse”.
Un barrio que creció y necesita servicios
—¿Qué importancia tiene que la intervención contemple las particularidades de Las Higueras?
—Es trascendente. Es un barrio que ha tenido un crecimiento explosivo al sur de la vía férrea. Y tenemos un dato muy importante: más del 50% de sus habitantes son menores de 18 años. Eso obliga a pensar en actividades deportivas, culturales y recreativas.
También tenemos una carencia muy importante: un centro educativo de educación media. Hoy tenemos el liceo, pero con limitaciones en cuanto a la cantidad de estudiantes que puede atender. Tuvimos el anexo de UTU en Las Higueras, que fue cerrado durante el período pasado.
La diputada sostuvo que el crecimiento de las ciudades no siempre está acompañado por una expansión equivalente de los servicios públicos.
“Siempre digo que lo que está pasando en nuestras ciudades es que las personas que necesitan soluciones habitacionales son llevadas hacia la periferia, pero ese crecimiento poblacional no siempre es acompañado por la llegada del Estado”.
“En esos barrios tiene que haber centros educativos, actividades culturales, centros de salud y servicios públicos esenciales. Ahora tenemos la posibilidad de que la policlínica se traslade hacia Las Higueras, lo cual es muy importante”.
Rinaldi vinculó esa presencia de servicios con las posibilidades de permanencia de los jóvenes en el sistema educativo.
“Lo viví desde la educación. Muchos gurises terminaban el ciclo básico porque tenían el anexo de UTU cerca, cruzaban una cuadra y estaban allí. Cuando ese servicio desaparece, tienen que levantarse a las seis de la mañana para llegar a las siete y cuarto a la UTU del centro, depender del ómnibus, esperar en una parada, llegar tarde a clase. Todo eso termina empujando a muchos jóvenes a abandonar”.
Se debe combatir el ocio
La legisladora también manifestó preocupación por la falta de propuestas específicas para el tiempo libre de los jóvenes.
“El ocio puede llevar a muchas cosas. Madres del barrio nos planteaban que hay jóvenes que consumen drogas y que faltan actividades culturales y deportivas. Existe el Centro de Integración Barrial y algunas propuestas, pero son pocas para la densidad poblacional que tiene Las Higueras”.
Además, señaló que la exposición de los niños a determinadas situaciones puede contribuir a naturalizarlas.
“Cuando los niños salen de la escuela y ven jóvenes consumiendo drogas en las inmediaciones, se empieza a naturalizar esa situación. Es una cadena de cosas que repercute negativamente”.
Baygorria: satisfecha con el acuerdo
Consultada acerca de la salida encontrada para Baygorria, sobre la base de sacar adelante los dos proyectos previstos para la zona —el fotovoltaico y el turístico—, Rinaldi expresó su satisfacción.
“Siempre dije que me parecía interesante que pudieran convivir los dos proyectos. Ninguno de los dos me parecía negativo para la zona”.
La diputada destacó la importancia que, a su entender, tiene el proyecto fotovoltaico para el departamento.
“El parque fotovoltaico forma parte de una estrategia nacional de desarrollo energético. Para el país es importante avanzar en soberanía energética y Durazno tiene además una institución como UTEC, donde hay muchos estudiantes vinculados a las energías renovables”.
Cuando el futuro del proyecto parecía comprometido, señaló, también recibió planteos de estudiantes que lo veían como una oportunidad de desarrollo y trabajo.
“Que cinco parques fotovoltaicos se instalaran en el país y que uno estuviera en Durazno era importante”.
Rinaldi entendió desde un comienzo que la medida cautelar presentada por el intendente Felipe Algorta dificultaba el diálogo.
“Creo que siempre hay que buscar otras formas. Incluso me reuní con el jefe comunal y le pedí conocer el proyecto turístico para Baygorria”.
Según relató, el intendente le mostró un documento de ordenamiento territorial donde estaba contemplada la zona, aunque todavía no existía un proyecto turístico concreto con un grado de avance importante ni inversores definidos.
“Por eso entendía que estábamos arriesgando algo concreto por una buena idea, porque reconozco que el desarrollo turístico de Baygorria es una buena idea. Siempre dije que quería los dos proyectos y que estaba dispuesta a colaborar dentro de mis posibilidades”.
Rinaldi señaló que mantuvo conversaciones con el intendente, la ministra correspondiente y autoridades de UTE.
“Finalmente se logró el diálogo y podemos decir que Durazno tendrá el parque fotovoltaico y, a futuro, podrá tener también un desarrollo turístico para esa zona”.
—¿Se perdió tiempo?
—Sí, se perdió tiempo. El proceso de instalación del parque estaba encaminado y la licitación había avanzado. Cuando se presentó el recurso hubo que buscar alternativas y eso naturalmente generó demoras.
Ahora, indicó, el gobierno nacional está concentrado en los parques que ya están en marcha.
“Lo que sabemos es que a futuro habrá un parque fotovoltaico en Durazno, pero no tengo fechas concretas. Espero que sea lo antes posible”.
Violencia de género: “Los avances legislativos no han logrado que bajen los niveles de violencia”
Durante el año y medio de gestión, Rinaldi ha trabajado particularmente en temas de género. Consultada sobre su preocupación por la violencia hacia las mujeres, calificó la situación como “muy difícil”.
“Fui presidenta de la Comisión de Género de la Cámara de Diputados el año pasado y sigo integrándola. Uruguay tiene avances legislativos importantes. Tenemos legislación que brinda muchas herramientas para combatir la violencia hacia las mujeres”.
Sin embargo, sostuvo que esos avances no se han traducido en una disminución de los niveles de violencia.
“Esos avances legislativos no han logrado que bajen los niveles de violencia. El sistema político en general ha tenido dificultades para abordar este problema con la seriedad necesaria y esto atraviesa a todos los partidos”.
Recordó que meses atrás volvió a ponerse en funcionamiento la Bicameral Femenina, comisión integrada por legisladoras de todos los partidos.
“Tenemos temas comunes que queremos trabajar. Desde el Frente Amplio también estamos elaborando un proyecto de democracia paritaria, que no se limita a la paridad en las listas electorales, sino que plantea una concepción más amplia”.
Violencia política
—¿El problema también está dentro de la política?
—Sí. Existe violencia política hacia las mujeres. Cuando asumí como diputada, una de las primeras preguntas que me hicieron fue cómo iba a hacer con mi hijo, cómo iba a organizarme con la casa y demás. Yo preguntaba: ¿a los diputados varones les hicieron la misma pregunta?
Para Rinaldi, detrás de esas preguntas aparece una concepción desigual sobre las responsabilidades familiares.
“Ahí aparece una concepción de que las responsabilidades familiares son principalmente de las mujeres. En el Parlamento hay alrededor de un 30% de mujeres y la mayoría son hombres. Esa desigualdad también genera situaciones de violencia política que muchas veces son difíciles de visualizar”.
La diputada sostuvo además que la problemática excede al femicidio.
“El femicidio es el último eslabón de una cadena de violencias que comienza mucho antes, incluso con los micromachismos”.
También planteó la necesidad de incorporar a los hombres a la discusión.
“Las mujeres hemos generado colectivos y espacios para trabajar estos temas, pero los hombres también deben generar espacios para interpelarse y pensar cómo colaborar”.
“El trabajo es el gran problema que enfrentan hoy los duraznenses”
—¿La inseguridad sigue siendo en la actualidad el principal problema que enfrentan los vecinos de Durazno?
—Para mí hoy el gran tema es el trabajo. Por supuesto que hay otros temas: seguridad, salud, vivienda y trabajo son las grandes cuestiones que tenemos que mejorar en el departamento.
En materia laboral, Rinaldi señaló que después de años de fuerte actividad, con grandes inversiones y un importante movimiento de la construcción, observa un escenario diferente.
“Venimos flojos en materia de obras. Hoy mi principal preocupación es el trabajo”.
La diputada recordó la existencia de una Ley de Empleo Integral que busca facilitar la incorporación laboral de colectivos que enfrentan mayores dificultades para acceder al empleo, entre ellos jóvenes, madres solas con hijos, personas mayores, personas que recuperan la libertad, personas con discapacidad y colectivos trans.
“La ley puede subsidiar hasta un 70% del salario durante un período determinado para las empresas que incorporen trabajadores comprendidos en esas situaciones. Creo que es una herramienta que todavía se conoce poco”.
Rinaldi sostuvo que las políticas deben llegar al territorio y ser utilizadas también por pequeñas empresas.
“Si una pequeña empresa puede contar con un subsidio importante para contratar a una persona, es una herramienta que puede generar oportunidades”.
Como ejemplo de la dimensión que, según entiende, tiene actualmente la demanda de empleo, mencionó los llamados públicos.
“Basta mirar lo que ocurre con los llamados públicos. Hace poco hubo un llamado para uno o dos puestos por departamento y se anotaron decenas de miles de personas. Eso demuestra la dimensión que tiene hoy el problema del empleo”.
Y planteó los desafíos que, a su entender, enfrenta el departamento:
“Ahí tenemos un desafío enorme para Durazno: generar trabajo, mejorar el acceso a la vivienda y fortalecer los servicios de salud y educación. Son cuestiones que están directamente vinculadas a la calidad de vida de nuestra gente”.
La vivienda, otra de las preocupaciones
El acceso a la vivienda también aparece entre las preocupaciones que recoge durante sus recorridas.
“Recorriendo Las Higueras, familias me decían que viven diez personas en una casa y que habían buscado soluciones habitacionales sin obtenerlas”.
En cuanto a la seguridad, señaló que continúa siendo un tema para los vecinos, aunque considera que la situación ha mejorado con la llegada de la Guardia Republicana y algunas medidas adoptadas por la Policía.
“Hubo un momento en que la situación era realmente preocupante: daba miedo caminar por la calle a determinadas horas y se producían enfrentamientos armados”.

