El director de Hacienda de la Intendencia de Durazno admitió que el impacto de los fenómenos climáticos obligaría a modificar las previsiones presupuestales. Advirtió sobre el deterioro de la caminería rural, la necesidad de realojar familias de zonas inundables y los límites de los recursos disponibles para afrontar emergencias.
El impacto de los fenómenos climáticos de los últimos años modificó las prioridades de la administración departamental. Así lo reconoció el director de Hacienda de la Intendencia de Durazno, contador Jorge Reyna, quien admitió que, de haber conocido previamente la magnitud de esta problemática, el presupuesto quinquenal habría sido elaborado bajo otros parámetros.
Las salidas de cauce del río Yí, los problemas que generan las lluvias y el deterioro de la caminería rural aparecen entre las principales preocupaciones de la administración, que debe afrontar estas situaciones con recursos ya previstos.
“Después que están los presupuestos aprobados las intendencias tienen que revolverse con lo que tienen, buscar los mecanismos, el financiamiento, lo que sea para poder solucionar diferentes temas”, manifestó Reyna.
Vivienda y familias en zonas inundables
Uno de los asuntos que se mantiene en la agenda departamental es la situación de las familias que viven en zonas expuestas a las crecientes del río Yí.
La comuna viene trabajando desde hace algunos años en la compra de terrenos destinados a conformar una cartera de tierras para futuras soluciones habitacionales. El objetivo es contar con espacios tanto para cooperativas de vivienda como para la construcción de viviendas sociales.
Reyna recordó que se ha apoyado a cooperativas y se han generado soluciones para familias que viven dentro de la cota de inundación. Sin embargo, reconoció que se trata de un proceso complejo, particularmente en zonas como Santa Bernardina.
“Hay gente que por más que le llegue el agua, particularmente en la zona de Santa Bernardina, prefiere quedarse por el confort que les da vivir luego en esos lugares cuando el agua no llega; son vecinos que han elegido vivir en esas condiciones”, explicó.
El jerarca señaló que el atractivo de vivir próximo al río durante buena parte del año contrasta con las dificultades que aparecen cuando las lluvias provocan el desborde.
“Lo hermoso que tiene la naturaleza en gran parte del año contrasta con las dificultades que atraviesan cuando se suceden las lluvias y el Yí sale de su cauce”, sostuvo.
Una “sábana corta”
Si bien Reyna reconoció que el Ministerio de Vivienda tiene responsabilidades vinculadas al ordenamiento territorial, sostuvo que la Intendencia también debe asumir un papel activo en la búsqueda de soluciones.
“El esfuerzo principal sale de la Intendencia. Ha salido anteriormente y va a seguir saliendo”, afirmó.
Según explicó, a partir del registro de las familias se inicia un proceso que comprende la adquisición de terrenos y la evaluación de cada caso para determinar prioridades.
Pero los recursos disponibles son limitados.
“Es una sábana corta, no hay recursos extraordinarios”, resumió.
Reyna consideró difícil que puedan aparecer partidas extraordinarias para atender estas situaciones, debido a que los fenómenos climáticos están afectando a distintos puntos del país y generan demandas similares en otros departamentos.
En ese escenario, destacó el papel de los gobiernos departamentales, por su cercanía con las comunidades y el conocimiento directo de las situaciones.
Caminería rural: “Siempre venimos de atrás”
La problemática de la caminería rural constituye otro de los grandes desafíos para la administración.
Reyna explicó que durante el último tiempo se recargaron caminos que llevaban años sin recibir mantenimiento, se adquirió material y, en algunos casos, se recurrió al alquiler de maquinaria. Sin embargo, buena parte de esas mejoras vuelve a deteriorarse rápidamente con las lluvias.
“Es como tirar plata, hacer una maquinada y sacar los pozos hasta la primera lluvia; la inversión que se hace tiene una vida útil muy corta”, graficó.
El presupuesto contempla una inversión de unos 20 millones de dólares para obras de vialidad rural, además de la incorporación de nueva maquinaria.
El problema, sostuvo, es que las necesidades actuales de la producción superan ampliamente las condiciones para las que fue diseñada buena parte de la red de caminos departamentales.
“De un inicio ganadero se dio paso a la revolución agrícola, luego vino todo lo relacionado con la explotación forestal; mega inversiones como el megatambo, la producción intensiva de ganado a corral, que también mueve camiones que llevan alimentos”, enumeró.
“Tenía una caminería preparada para un tránsito diferente, hoy en día no hay forma. Siempre venimos atrás, muy a pesar de que se incorpora equipamiento, operarios, camiones, pero seguimos corriendo de atrás”, expresó.
Tres corredores prioritarios
Ante este escenario, el intendente Felipe Algorta y los equipos técnicos trabajan en una nueva estrategia para la vialidad rural.
Reyna adelantó que se identificaron tres corredores considerados prioritarios, donde se estudia realizar un tratamiento bituminoso doble.
“Nos encantaría hacer carpeta, pero no es viable, no podríamos hacer una cantidad de kilómetros acorde”, explicó.
La intención es reforzar determinados corredores, entre ellos caminos vinculados a la ruta 100 y accesos hacia Feliciano, procurando concentrar allí una mejora que permita canalizar buena parte del tránsito pesado.
“Estamos trabajando, poniendo el mayor empeño posible para, a la brevedad, tener todo sobre la mesa. Información para atacar la caminería rural de otra forma, desde una óptica diferente a como lo veníamos haciendo”, señaló.
Para el director de Hacienda, la transformación productiva de Durazno explica buena parte de la presión que actualmente soportan los caminos.
“Va muy relacionado a la gran producción que ha tenido Durazno en estos últimos años, todas estas empresas que han venido”, apuntó.
El 1% para las emergencias
En situaciones de emergencia, la administración departamental cuenta con mecanismos que permiten utilizar hasta el 1% del presupuesto para responder a las necesidades generadas.
Reyna explicó que incluso existen procedimientos de excepción para agilizar determinadas adquisiciones.
“Cuando estás en emergencia, estás en emergencia; si se debe adquirir algo en particular se hace, sin importar los montos”, indicó.
Desde el Gobierno nacional llegan elementos como kits de limpieza, colchones y chapas, aunque el jerarca volvió a remarcar que una parte importante de la respuesta económica termina recayendo sobre las intendencias.
En ese sentido, valoró positivamente la decisión del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) de proyectar un centro logístico en Durazno para distribuir ayuda.
“La mayoría de los eventos está ocurriendo en el interior del territorio nacional. Creo que es una buena medida que tomó el Sinae”, consideró.
Refinanciación: 1.351 convenios
En otro tramo de la entrevista, Reyna se refirió a la refinanciación de adeudos tributarios de la Intendencia, cuyo plazo fue prorrogado hasta fin de año.
Hasta el momento se firmaron 1.351 convenios, frente a los 370 realizados durante el plan de refinanciación implementado en 2025.
La cifra convenida alcanza los $104 millones, monto que la administración prevé recuperar a partir de los acuerdos alcanzados con los contribuyentes.
Del total, 313 convenios corresponden a contribuyentes que optaron por cancelar sus obligaciones mediante pago contado.
Por tributos rurales se concretaron 169 convenios, mientras que la contribución inmobiliaria urbana concentró 1.152 acuerdos. También se registraron algunos convenios correspondientes a feria franca y semovientes.
Diez mil padrones con deuda
Reyna señaló que de los aproximadamente 23.000 padrones urbanos existentes en Durazno, unos 13.000 se encuentran al día, mientras que cerca de 10.000 mantienen algún tipo de deuda.
El director de Hacienda adelantó además que, una vez finalizado el actual período de refinanciación, la administración continuará con las acciones judiciales correspondientes en aquellos casos que permanezcan sin regularizar.
“Desde el período anterior, algunos de los morosos se encuentran en la órbita de la Justicia. No solo los continuamos sino que vamos a seguir agregando alguna situación más”, anunció.
De esta forma, la administración deberá afrontar en los próximos años un escenario donde las demandas por infraestructura, vivienda y respuesta ante eventos climáticos compiten por recursos limitados, mientras procura sostener la inversión y mejorar los niveles de recaudación.

