José Piñeiro, coordinador de los centros barriales, explicó el alcance de los trabajos realizados desde julio y habló del desafío central: involucrar más a la comunidad.
Desde julio, los equipos de los centros de integración barrial han ejecutado cerca de 40 intervenciones en distintos puntos de Durazno. Limpieza profunda, reacondicionamiento de plazas, corte de pasto, desmalezamientos y mejoras en zonas recreativas forman parte del mapa de tareas.
En diálogo con El Acontecer, el coordinador general, José Piñeiro, sostuvo que el mayor desafío no es operativo, sino cultural: lograr que los vecinos se apropien del cuidado del entorno.
“La ciudad nos va marcando dónde intervenir”
Piñeiro relató que, en estos días, se está finalizando un trabajo extenso en el paseo de la Vía, con limpieza de cordones y cunetas, poda, corte de pasto y reacondicionamiento de las plazas de la Peyrade.
“La ciudad nos va pidiendo cosas. A veces son avisos de vecinos, otras veces relevamientos nuestros. Pero siempre hay al menos tres o cuatro puntos en simultáneo”, comentó.
Mientras se cierra esa intervención, los equipos avanzan en:
- limpieza interna en barrio Varona,
- una nueva visita al Puerto de los Barriles,
- creación de un espacio recreativo en barrio Moroni,
- trabajos en calle Maciel,
- desmalezamiento en las laterales de calle Rossi,
- mantenimiento en avenidas de Sandú, Buem y La Loma,
- reacondicionamiento del Balneario Independencia y la planta pasteurizadora, donde está previsto un proyecto deportivo.
“La conciencia vecinal es clave”
El coordinador reconoce que la tarea tiene un límite si no existe una actitud colaborativa por parte de la comunidad.
“No ha sido fácil concientizar. Cada oportunidad que tenemos insistimos en que estamos para ayudarnos entre todos. Un mensaje, una llamada… cualquier aviso nos permite coordinar mejor”, señaló.
Aseguró que hay un “volumen enorme” de trabajo por delante y que los tiempos de respuesta no siempre son iguales, pero se busca llegar “lo más rápido y eficaz posible”.
“Las manos que trabajan son los funcionarios”
En la conversación, Piñeiro subrayó el rol del personal de los centros barriales.
“Agradezco a los funcionarios que están todos los días en la cancha. Ellos son la mano que vuelve realidad cada planificación”, indicó. También valoró el apoyo de las áreas de Obras y Servicios.
Consultado sobre la recepción vecinal, destacó la importancia de construir un vínculo directo:
“Cuando el vecino entiende que el lugar también es suyo, las cosas cambian. Hay barrios donde la gente se compromete fuerte, y eso marca la diferencia”.
“Este es el camino, aunque no sea fácil conformar a todos”
Piñeiro reconoció que siempre habrá reclamos y que “es imposible llegar a todos al mismo tiempo”, pero sostuvo que la línea de trabajo es clara: presencia territorial, mantenimiento permanente y diálogo abierto.
“Estoy seguro de que este es el camino. Con el tiempo vamos a afianzarnos más y podremos brindar respuestas todavía mejores”, concluyó.

