El edil nacionalista Andrés Pereyra presentó los resultados de una encuesta realizada por su sector político entre 200 vecinos de la zona este de ruta 5 sobre el proyectado flechado de calles de la administración Algorta. El resultado es contundente: 150 de los 200 consultados se oponen a la medida. Pero hay un dato que matiza el panorama: los jóvenes, en su gran mayoría, la apoyan.
Los números de la encuesta
La encuesta incluyó cuatro preguntas cerradas: opinión sobre la propuesta, si consideran que solucionará el problema de tránsito, si cuentan con información suficiente y si es el momento adecuado para aplicarla.
El resultado global fue de tres de cada cuatro en contra. En el entorno del Hospital Penza, el rechazo fue de 60 sobre 80 encuestados. En el balneario Independencia y la zona del Hipódromo, la oposición fue «próxima al 100%», en buena medida asociada a la preocupación por las periódicas salidas de cauce del río Yí y los planes de emergencia.
La gran mayoría de los consultados, además, manifestó no haber sido informada suficientemente sobre los cambios propuestos.
Los jóvenes, a contramano
El dato que Pereyra destacó como llamativo es la posición de los jóvenes: «En su gran mayoría favorable al flechado planteado por la administración del intendente Felipe Algorta», señaló.
Taximetristas y transporte, también fuera del diálogo
El edil sarandiyense también recogió planteos de trabajadores del transporte, entre ellos taximetristas, que manifestaron no haber sido convocados ni escuchados en el proceso. Para Pereyra, ese es el problema de fondo: «Las decisiones importantes deben construirse junto a la gente. Escuchar a los vecinos, informar con claridad y generar espacios de participación es el mejor camino».
Una «luz amarilla»
El legislador fue claro en su posición: «Estamos hablando de una zona donde residen más de 15.000 personas. Al momento es una luz amarilla, debemos considerar otro tipo de soluciones; el flechado no nos parece ser la medida más acertada». Planteó la necesidad de campañas de información y mayor apertura al diálogo antes de avanzar con la implementación.

