En Durazno se instalará un centro de acopio desde el cual se distribuirán materiales de emergencia que puedan requerirse en los próximos meses, ante el impacto que se proyecta generará el fenómeno de «El Niño» en el país. Las estimaciones nacionales manejan la posibilidad de unos 25.000 desplazados y 6.520 viviendas afectadas.
Un centro de acopio regional
La definición quedó establecida tras una reunión desarrollada esta semana con la participación del presidente de la República, Yamandú Orsi, los intendentes de Canelones, Francisco Legnani; Salto, Carlos Albisu; y Rivera, Richard Sander; y la secretaria general de la comuna duraznense, Ana Laura Gadea.
La jerarca local explicó que en el Centro de Acopio se van a recibir «materiales de limpieza, chapas, colchones, catres y toda la infraestructura necesaria para este tipo de emergencias». Según expresó a los colegas de Caras&Caretas, allí se acopiarán los insumos proporcionados por el gobierno. Sin embargo, las intendencias no van a aceptar donaciones por vía directa, y alientan a apoyar a alguna organización sin fines de lucro de la sociedad civil.
Créditos internacionales y un plan de contingencia
Durante el encuentro, convocado para coordinar medidas de prevención ante los posibles efectos del fenómeno climático, el gobierno nacional presentó una actualización de las proyecciones climáticas y un plan de contingencia.
Orsi informó que el gobierno gestionó créditos por 750 millones de dólares con organismos internacionales para fortalecer la respuesta ante eventuales emergencias. Por su parte, las intendencias prevén acciones como la limpieza de cursos de agua, preparación de centros de evacuación y coordinación con el Sinae.
«Evacuar a pies secos»
La campaña de alerta temprana a la población está empezando ahora, «con las medidas preventivas de los diferentes niveles de gobierno involucrados», dijo Legnani. «Lo principal siempre se trata de evacuar a pies secos», agregó Gadea. La recomendación para la población es «confiar en las instituciones y en el Estado» de que, cuando se alerta, se trata de algo serio, y que si hay que evacuar es por el bien de ellos, reiteró.
Lluvias de 500 milímetros mensuales
De acuerdo a lo expresado esta semana por autoridades nacionales, sobre la base de los pronósticos meteorológicos manejados a la fecha, se esperan lluvias de 500 milímetros mensuales, con mayor impacto entre octubre y diciembre. La posible afectación sería considerable si se tiene en cuenta que en un año típico las precipitaciones alcanzan los 1.200 milímetros.
Sobre esa base se estima que habrá unos 25.000 desplazados, 5.000 evacuados y 6.520 viviendas afectadas.
Los últimos estudios dan cuenta de que el fenómeno podría extenderse hasta abril del año próximo, con un breve impasse en enero y febrero por las altas temperaturas. Las fuertes lluvias van a alcanzar a todo el país, pero los departamentos donde se presentará mayor complejidad serán los del norte y el litoral, se adelantó.

