«No estoy enojado, fastidiado, ni de mal humor, estoy muy pero muy preocupado», expresó el diputado nacionalista Domingo Rielli al hacer públicas las razones por las que no votó la rendición de cuentas. «No todo está bien, no todo es color de rosas como se expresa desde el gobierno», aseveró.
«No la votamos en general, aunque sí en gran parte del articulado»
Al hacer una síntesis de lo actuado, el representante nacional por el departamento de Durazno se refirió a lo que considera una instancia fundamental, «ni más ni menos que el momento en que el gobierno rinde cuentas al Parlamento de lo hecho al momento».
«A la Rendición de Cuentas no la votamos en general, aunque sí en gran parte del articulado, porque entendemos que no se ha trabajado debidamente en seguridad, educación, en generación de trabajo, en viviendas, entre otras cosas», agregó.
«De parte del oficialismo se entreveró diciendo que no queríamos apoyar la lucha contra pobreza infantil, la seguridad, entre otras falsedades. Por favor trabajemos todos por un país mejor y no para intentar no perder votos», planteó.
Una posición que calificó de «obtusa»
Rielli habló de una posición «obtusa» del gobierno, que a su entender no quiere ver lo que el pueblo siente. «Si alguna encuestadora da cuenta que van por el rumbo equivocado, que la gente no quiere lo que están haciendo, no demoran en salir las voces más cercanas a Presidencia de la República a decir que el trabajo presenta algún error», expresó. «Cuando a través de esta Cámara, la representación de más de la mitad del país dice, no queremos votar esto que se hizo en este año, nos salen con que es un golpe muy bajo».
Sostuvo que se les atribuye no querer combatir la pobreza infantil ni trabajar en seguridad, educación o salud. «Lejos estamos de no querer. Estamos comprometidos; a nosotros como gobierno de coalición no nos duelen prendas. Se trabajó mucho, se destinó mucho dinero para el combate de la pobreza infantil. Y no es propiedad de la izquierda luchar por lo que más necesita el país», sostuvo.
También discrepó con las críticas a los festejos del Partido Nacional. «El secretario de Presidencia, la vicepresidenta y el presidente del Frente Amplio salieron a decir que no íbamos a votar porque no nos interesaba la pobreza infantil. Hemos tenido que aguantar todo eso, pero es hora de decir que no votamos la rendición de cuentas porque no compartimos que esté todo bien», reflexionó.
Como ejemplo de lo que considera desajustes en la gestión, recordó que el equipo económico proyectó un crecimiento del 2,6% y el crecimiento real fue de 1,8%. «Con viento a favor, con precios en los rubros de exportación más importantes como la ganadería, como la lana, con récords históricos, sin crisis regionales, con todo eso no se creció lo que muy extrañamente se había proyectado que iba a crecer el país», cuestionó.
Cuestionamientos a salud y educación
Rielli no comparte la visión del gobierno sobre la educación. «La rendición de cuentas confirma avances en el sistema educativo público desde la primera infancia hasta la formación universitaria, técnica y no formal de jóvenes y adultos. Yo les puedo asegurar que muchos duraznenses y muchos uruguayos no están de acuerdo y no están conformes con la educación que se plantea», sostuvo.
Sobre la atención sanitaria, aseveró que no se ha avanzado, y que cuando la gente de más bajos recursos requiere un cardiólogo, un pediatra, un ginecólogo o un psiquiatra debe esperar tres o cuatro meses. «Ni que hablar si tienen que ir a buscar remedios. No encuentran la mayoría de ellos», añadió.
La pobreza infantil y la estancia María de Dolores
En cuanto a políticas sociales, Rielli preguntó por qué, si se pretende bajar la pobreza infantil, se destinan solo 30 o 31 millones de dólares a ese fin. Cuestionó en particular la compra, por 32,5 millones de dólares más gastos asociados, de la estancia María de Dolores. «Por qué no vamos un poco más y reconocemos que la compra en 32 millones y medio de dólares más todos los gastos de la estancia María de Dolores es un disparate para el país cuando tenemos los índices de pobreza infantil que tenemos», planteó.
Según indicó, la propiedad solo beneficia a seis productores, a razón de unos seis millones de dólares por productor. «¿Por qué no la vendemos y destinamos esos ingresos a la pobreza infantil?», agregó.
Entiende que algo similar sucede con los ferrocarriles del Estado y áreas de Ancap, que generan pérdidas millonarias. «No podemos reorganizar y destinar ese dinero a combatir la pobreza infantil, a lograr más igualdad. Es parte de lo que tenemos que pensar en el plano social», sostuvo.
Seguridad: homicidios en alza
Con cifras sobre la mesa, Rielli puso de manifiesto su disconformidad con lo actuado en seguridad. «Es bastante jodida la situación», señaló. Según indicó, en 2026 se registró un 6% más de homicidios que en la primera parte de 2025, mientras que los homicidios con arma de fuego crecieron un 25%. «Preocupante la situación», remarcó.
«Eso es lo que nosotros como representantes de la oposición queremos decirles: no estamos de acuerdo con las medidas que se han tomado y queremos que se cambie y que se avance», expresó.
Salario mínimo y empresas que se van
Al abordar la dinámica laboral del país, el legislador nacionalista sostuvo que ningún uruguayo puede vivir con los $25.383 en que está fijado el salario mínimo nacional. «No podemos votar una rendición de cuentas en donde se dice que está todo bien, cuando las empresas que han dejado nuestro país se cuentan por decenas», agregó. «Hay que hablar de la obra pública; en el interior hay más de 3.000 trabajadores afectados por estas cosas», sostuvo.
Incertidumbre en vivienda
«En vivienda, realmente no sabemos aún en qué vamos a terminar. El presidente de Mevir ha concurrido más a hacer política que a decirnos a los duraznenses qué cantidad de viviendas se va a construir», precisó, señalando que algo similar ocurre con el Ministerio de Vivienda.
«La garrapata nunca avanzó como en los últimos meses»
El diputado tampoco fue auspicioso respecto a lo actuado en materia ganadera. «La garrapata nunca avanzó como en estos últimos meses», aseveró. Lamentó que, en medio de esa situación, el presupuesto plantee sacar vacantes de inspecciones de los servicios ganaderos para destinarlas a otros rubros, cuando los propios servicios ganaderos están solicitando sumar inspectores.
Cerró su planteo con una definición sobre el rol de la oposición: «La oposición tiene la obligación de advertir cuando las cuentas no cierran, cuando las prioridades no están suficientemente justificadas, cuando las decisiones llegan tarde, cuando la información falta, cuando las reasignaciones pueden debilitar servicios esenciales y sobre todo cuando, para solucionar la dificultad de la administración, se pretende tocar la seguridad jurídica y los derechos de la gente».

