El senador colorado Pedro Bordaberry visitó Durazno y puso un número sobre la mesa que no pasa desapercibido: el departamento tiene un índice de 23,2 homicidios cada 100 mil habitantes, el más alto del país, seguido por Rivera con 11,2 y Lavalleja con 10,2. Desde ese dato, Bordaberry desplegó una crítica sostenida a la gestión del gobierno en seguridad, a la política carcelaria del Frente Amplio, al estado de la infraestructura educativa y a la ausencia de un plan nacional de inteligencia artificial.
«Pagás, no te dan seguridad y tenés que comprar la seguridad»
El diagnóstico de partida fue directo: la mayoría de los uruguayos paga impuestos para recibir seguridad del Estado y a la vez debe costear alarmas, rejas y sistemas privados. «Estás pagando, no te dan la seguridad y tenés que comprar la seguridad», sintetizó.
Los números que acompañan esa crítica son contundentes: el gasto del Ministerio del Interior pasó de 200 millones de dólares en 2005 a 1.200 millones hoy. «Tenemos más homicidios, más actos delictivos; algo estamos haciendo mal. El Estado uruguayo te controla cómo gastás y no controla el resultado del gasto», afirmó.
La regionalización de cárceles: «gran error» del FA
Para Bordaberry, buena parte de la explicación del índice duraznense está en la regionalización de cárceles impulsada por el Frente Amplio. La calificó de «gran error» y explicó el mecanismo: al trasladar presos peligrosos del área metropolitana al interior, se profesionaliza la delincuencia local. «Qué hace el tipo cuando está en el recreo, está enseñando», graficó.
Agregó otra arista que pocas veces se menciona: los familiares que viajan a visitar al recluso muchas veces no regresan. «El que sale, cuántas veces piensa: esta realidad local es más linda que Montevideo porque allá me corren, acá no».
Un proyecto de rehabilitación frenado en Economía
Bordaberry recordó que hace poco más de un año presentó un proyecto para crear el Instituto Nacional de Rehabilitación como servicio descentralizado, con el objetivo de separar la gestión carcelaria de la Policía y trabajar en la resocialización. El ministro Negro habría expresado acuerdo, pero el proyecto no avanzó. «Se nos dice que salió del Ministerio del Interior y está en el Ministerio de Economía. Pasa que no estamos nadando, estamos quietitos, ahora ni la plancha hacemos».
El argumento es económico además de humanitario: con el 70% de reincidencia, no rehabilitar es más caro que hacerlo. «Ya no es un tema de ayudarlos porque humanamente debés hacerlo, es un tema tuyo también», dijo.
Escuelas en mal estado y un liceo que funciona en dos locales
La comisión de Educación y Cultura del Senado sesionó en Durazno y recorrió instituciones educativas. El balance fue dispar. Bordaberry destacó el buen estado de la UTEC y el mantenimiento de la escuela rural de Ombúes de Oribe, pero marcó problemas concretos: obras sin terminar en los dormitorios de la Escuela Agraria, escuelas rurales que llevan tiempo sin abrir —entre ellas la Escuela 59 de Paso Aguirre, señalada por la inspectora departamental— y el liceo de Sarandí del Yí funcionando en dos locales por fondos insuficientes. «Hablamos de un liceo que está alcanzando resultados bárbaros en todo sentido: escolaridad, deportes. Es una lástima», lamentó.
Planteó dotar a las intendencias de recursos del Fondo de Desarrollo del Interior para resolver obras en centros educativos sin depender de expedientes que demoran meses. «Al final del día, a quién va el vecino: a la Intendencia. Es la Intendencia la que está ahí buscando soluciones».
«La inteligencia artificial va a sustituir el pensar»
La otra gran preocupación con la que Bordaberry dejó Durazno fue la inteligencia artificial. Salvo en la UTEC, no vio un uso ni una enseñanza apropiada de la tecnología en las instituciones visitadas.
«Las anteriores revoluciones nos ayudaban a cambiar el hacer. Ahora la inteligencia artificial va a sustituir el pensar, va a pensar por nosotros y nosotros la deberemos hacer pensar», advirtió. Reclamó un Plan Inteligencia Artificial de alcance nacional, al estilo de lo que fue el Plan Ceibal. «No puede ser que el día de mañana la inteligencia los domine. Deben dominarla, debemos comenzar a enseñarles ya, no hay tiempo que perder».

