El gobierno limitó al 7% un ajuste que sin intervención hubiera llegado al 44% en gasoil. El boleto de ómnibus no sube. Nafta súper: $82,27 por litro.
El Poder Ejecutivo anunció este viernes 27 de marzo que a partir del 1 de abril los precios de las naftas, el gasoil y el supergás subirán un 7%, un ajuste sustancialmente menor al que hubiera correspondido si se trasladara el precio de paridad de importación al mercado local. El anuncio fue realizado en Torre Ejecutiva por los ministros de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, y de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone.
Los nuevos precios desde el 1 de abril serán: Nafta Súper a $82,27 y Gasoil 50S a $50,63 por litro. El precio del boleto de ómnibus no subirá, ya que la diferencia será absorbida por el Fideicomiso para la Movilidad Sostenible.
Por qué el 7% y no más
El contexto que llevó a la medida es el del conflicto en Medio Oriente, que desde el 28 de febrero marcó un hito en la dinámica del petróleo internacional. La ministra Cardona precisó que el precio del crudo pasó de 70 dólares en febrero a más de 100 en marzo, un aumento del 30% que representa el mayor incremento mensual desde 1990. La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) lo definió como la mayor interrupción de suministro de crudo desde 1973 y liberó unos 400 millones de barriles de reservas para mitigar el impacto.
En la región, los aumentos de combustibles fueron contundentes: Argentina subió entre 20 y 25%, Paraguay entre 18 y 28%, Perú llegó al 40% y Chile registró 30% en nafta y 40% en gasoil.
Si Uruguay hubiera trasladado completamente el precio de paridad de importación a las tarifas locales, la nafta debería haber subido alrededor del 35%, el gasoil cerca del 60% y el supergás un 33%, lo que implicaría aumentos reales del 13% en nafta y 44% en gasoil. El gobierno decidió aplicar solo el 7%, usando su facultad extraordinaria dentro de la metodología de fijación de precios vigente desde mayo de 2025, que establece ajustes bimensuales con un tope máximo de 7%. En esta oportunidad el ajuste se adelanta y se realiza en forma mensual.
Oddone precisó que el costo efectivo de esta decisión es de aproximadamente 30 millones de dólares, que el Estado asumirá mientras dure la situación. Las revisiones serán mensuales y, si el mercado se estabiliza, se volvería al esquema bimensual.
Las medidas de apoyo al sector productivo
El gobierno acompañó el anuncio de precios con un paquete de medidas de mitigación para los sectores más expuestos al aumento del costo del combustible:
ANDE: Crédito blando a través de instituciones de microfinanzas para los sectores de cereales, oleaginosos, legumbres, arroz, cultivos de invierno y lechería. Monto máximo de USD 30.000, plazo máximo de seis meses, con subsidio de hasta el 50% de la tasa de interés con un tope de 350 puntos básicos.
Garantía SIGA: Extensión de los beneficios del SIGA Agro a los sectores definidos en todo el territorio, con una comisión del 0,6%, significativamente inferior a la comisión general de entre 2% y 3%.
BROU: Exoneración del costo de comisión para los beneficiarios SIGA que tomen crédito con el banco público.
Plazos de financiación agrícola: La cancelación de cultivos de verano, habitualmente fijada al 30 de junio con el producido de cosecha, se podrá realizar de forma parcial en esa fecha, con el saldo abonado con el producido de la zafra 2027. El plazo del préstamo se extiende en 12 meses.
DGI: Extensión a 12 meses de la devolución del IVA al gasoil a contribuyentes de IMEBA.
ANCAP y el financiamiento de las compras de crudo
Para garantizar la seguridad del suministro, ANCAP realizó compras de crudo cuyos pagos impactarán en sus necesidades de financiamiento. El MEF autorizó a la empresa pública a contratar dos líneas de crédito: una de hasta USD 100 millones para gestión de liquidez y obligaciones imprevistas, y otra de hasta USD 120 millones para capital de trabajo correspondiente a los ejercicios 2026 y 2027.
Oddone fue explícito sobre el rol del Estado en este tipo de situaciones: «Las políticas públicas están para amortiguar shocks y no trasladar a la población y al mundo de los negocios cosas que suceden a nivel global. Esto no impide que ocurran, sino que permite gestionar el efecto para que no sea tan grande».

