El ajuste definitivo comenzará a pagarse en marzo, con retroactividad, y supera al costo de vida.
El ajuste definitivo de jubilaciones y pensiones para 2026 será de 5,97 %, según se informó oficialmente, y comenzará a abonarse a partir del mes de marzo con carácter retroactivo a enero. La medida alcanza a jubilados y pensionistas del Banco de Previsión Social y representa una mejora real del ingreso.
El incremento supone un aumento del 2,32 % por encima del costo de vida, teniendo en cuenta que el Índice de Precios del Consumo (IPC) anualizado en 2025 se ubicó en 3,65 %. De esta forma, el ajuste general implica una recuperación del poder de compra de las pasividades.
En el caso de las jubilaciones y pensiones mínimas, el impacto es mayor, ya que este aumento se suma al incremento adicional permanente del 2 % que comenzó a regir a partir de julio de 2025. Esta combinación refuerza el ingreso de los sectores con menores haberes dentro del sistema previsional.
Durante el mes de febrero, los beneficiarios percibirán un ajuste provisorio del 5,72 %, correspondiente al adelanto aplicado en enero. En marzo, el BPS abonará la diferencia hasta alcanzar el aumento definitivo del 5,97 %, incluyendo el pago retroactivo desde el inicio del año.
Cómo se cobra el ajuste
En febrero rige el aumento provisorio · En marzo se paga la diferencia · El ajuste definitivo es retroactivo a enero
Desde el organismo se recordó además que las personas que accedieron a la jubilación durante 2025 recibirán un ajuste menor al indicado, ya que el porcentaje final depende de la fecha de vigencia de la pasividad, ya sea por cese de actividad o por configuración de la causal jubilatoria.
El ajuste confirmado para 2026 se inscribe en la actualización anual de las pasividades y busca mantener el equilibrio entre los ingresos de los jubilados y pensionistas y la evolución del costo de vida.

