El jefe de Policía, Gabriel Lima, afirmó que hay avances en seguridad en Durazno, pero advirtió: “Si no puedo prevenir, voy a reprimir el delito”.
Balance positivo
El comisario general (r) Gabriel Lima realizó un balance positivo de su primer año al frente de la Jefatura de Policía de Durazno. Si bien reconoce que aún queda mucho por hacer, sostiene que se han registrado avances y que la estrategia pasa por combatir la delincuencia con mano firme.
En marzo de 2025 admitió haberse encontrado con un Durazno conflictivo y violento. “Nos encontramos con delincuentes con mucha violencia, delitos que arrojaban personas lesionadas por disparos de armas de fuego y homicidios. La tarea apuntó a combatir ese flagelo”, expresó.
Se refirió a un ataque directo al microtráfico, destacando el incremento en la incautación de armas de fuego, estupefacientes y personas condenadas. En paralelo, señaló una baja en los delitos de hurto y abigeato. “El único incremento, muy leve pero aumento al fin, se constató en materia de denuncias por violencia doméstica”, indicó.
Sobre esa base, Lima habló de un “avance” en materia de seguridad. “Falta mucho camino por recorrer, pero empezamos a recuperar confianza en la gente”. También destacó denuncias recientes que permitieron detenciones e incautaciones. “La apuesta pasa por combatir la delincuencia con mano firme”, reafirmó.
Delincuentes del sur y política de represión
El jerarca manifestó preocupación por la presencia de delincuentes foráneos, particularmente del sur del país. Según explicó, un estudio reciente detectó su injerencia en la zona centro.
“Hicimos una reunión con directores de investigaciones y jefes de brigadas antidrogas de la región para intercambiar información. Los delincuentes no tienen fronteras; nosotros trabajamos por jurisdicción, ellos no”, afirmó.
Lima entiende que la presión policial en Montevideo estaría desplazando parte de la actividad delictiva hacia el interior. “El sur pretende arraigarse en otros puntos del país. Soy muy claro: si no puedo prevenir el delito, lo voy a reprimir. Ajustados a derecho, debemos darle seguridad a las personas para que puedan vivir en paz”.
Plan 2026 y nuevo escenario urbano
El jefe policial considera que, como “corazón del país”, Durazno debe atraer inversiones. “Pero los inversores, como el resto de la sociedad, deben sentirse seguros”.
En ese marco, adelantó que se elabora un informe de proyección ante la futura terminal de ómnibus y shopping. Reconoce que la fuerza efectiva y la logística actuales no tendrían capacidad suficiente para afrontar ese nuevo escenario. “Con el Comando tenemos un 2026 armado. Hay variables diarias que pueden modificar estrategias, pero tenemos un camino definido”, señaló.
Agregó que, si en el futuro cambia la titularidad de la Jefatura, el plan quedará a disposición de quien asuma.
Trabajo con Fiscalía y capacitación
Lima destacó la actual relación con la Fiscalía, a la que calificó como excelente. “Hoy vemos respeto hacia nuestro trabajo. Hemos entregado procedimientos concretos con la información debida. El fiscal necesita elementos sólidos para actuar”, afirmó.
También valoró jornadas de capacitación realizadas junto a la Fiscalía General de la Nación. Entre los temas abordados se encuentra el combate al “delincuente de guante blanco”. “Para eso debemos capacitarnos y contar con el apoyo de los fiscales”, expresó.
Guardia Republicana y profesionalización
La llegada de la Guardia Republicana fue otro punto abordado. Según explicó, inicialmente no se justificaba su despliegue por la baja en hurtos, pero sí por el incremento de la violencia con armas de fuego y ajustes de cuentas.
“Le manifesté al ministro que no necesitaba 50 policías de seguridad, sino 15 de la Republicana”, recordó. La unidad se instalaría en el local de Batoví, a la espera de adecuaciones logísticas.
En materia de recursos humanos, Lima sostiene que la clave es profesionalizar al personal. “Capacitemos, incentivemos y premiemos al policía que trabaja. El respeto se gana respetando”, afirmó.
Picadas y estafas: problemáticas persistentes
Sobre las picadas, señaló que no constituyen delito en sí mismas, lo que dificulta la intervención directa. “Muchas veces, cuando realizamos controles, los jóvenes se dan a la fuga. Ahí entra el criterio del funcionario”, explicó. Considera que se trata de una problemática que requiere soluciones a nivel nacional.
En cuanto a las estafas, advirtió que afectan principalmente a adultos mayores. “Las víctimas muchas veces son personas mayores. Ante llamados sospechosos que piden dinero, hay que cortar la comunicación y consultar con un familiar o llamar al 911”, recomendó.
“El delincuente llama y llama hasta que emboca. Con un nombre o apodo ya tiene material para continuar el engaño. Cuando aparece el pedido de dinero, hay que cortar”, concluyó.

