Recibieron penas de entre 11 y 12 meses de prisión efectiva tras incumplir medidas judiciales.
En las últimas horas, la Jefatura de Policía de Durazno informó que tres hombres fueron condenados a penas de prisión efectiva tras haber destruido o intentado destruir tobilleras electrónicas que les habían sido impuestas como medida cautelar por la Justicia. Las sentencias oscilaron entre 11 y 12 meses de cárcel, según el caso, e incluyeron además otros delitos asociados.
El primero de los hechos se registró próximo a la hora 23 del martes 27, cuando el Centro de Comando Unificado tomó conocimiento de que un hombre de 25 años, identificado por sus iniciales Y.D.M.C. y con antecedentes penales, había dañado el dispositivo electrónico que portaba por disposición judicial. El individuo fue detenido por personal de la Unidad Especializada en Violencia Doméstica y Género y puesto a disposición de la Fiscalía.
Tras celebrarse la audiencia en el Juzgado Letrado de 4.º Turno, se dispuso su condena como autor penalmente responsable de un delito de retiro o destrucción de dispositivos electrónicos y reiterados delitos de desacato, en régimen de reiteración real, imponiéndosele una pena de 12 meses de prisión efectiva.
El segundo caso ocurrió sobre las 10 de la mañana del día siguiente, en jurisdicción de la Comisaría 13ra. En esa instancia, un hombre de 29 años, de iniciales C.A.M.S. y con antecedentes penales, intentó destruir la tobillera electrónica que tenía colocada, incumpliendo las medidas dispuestas por la Justicia. Fue detenido de forma inmediata y derivado a la Fiscalía correspondiente.
Además, el individuo estaba siendo investigado por la Dirección de Investigaciones por un delito de circulación de moneda falsificada o adulterada. Finalizada la audiencia judicial, se lo condenó como autor penalmente responsable de un delito de retiro o destrucción de dispositivos electrónicos y un delito de circulación de moneda falsificada, ambos en reiteración real, a la pena de 11 meses de prisión efectiva.
El tercer episodio se remonta a la madrugada del martes 13 de enero, alrededor de las 2:30, también en jurisdicción de la Comisaría 13ra. En ese caso, un hombre de 32 años, identificado por las iniciales W.D.S.M., intentó destruir la tobillera electrónica que portaba por orden judicial. Tras ser detenido y sometido a audiencia, se lo condenó como autor de un delito de violencia agravada en concurso formal con un delito de lesiones personales, y dos delitos de desacato, todos en régimen de reiteración real.
La pena impuesta fue de 11 meses de prisión efectiva, cerrando así una seguidilla de casos que volvieron a poner en foco el incumplimiento de medidas cautelares vinculadas al uso de dispositivos electrónicos de control.
Lo que establece la ley
El retiro no autorizado o la destrucción, total o parcial, de medios o dispositivos de rastreo y control electrónicos, como tobilleras o pulseras, está penado con entre 10 y 18 meses de prisión y multas de 20 a 900 UR, destinadas al Ministerio del Interior para reinversión en estos sistemas.
Las autoridades reiteraron que la destrucción de tobilleras electrónicas constituye un delito específico y que su incumplimiento acarrea consecuencias penales severas, en el marco de un sistema de control que busca garantizar el cumplimiento de las disposiciones judiciales y la protección de las víctimas.

