A tres meses del inicio de las obras de la nueva terminal de ómnibus y complejo comercial que se construye sobre el predio de la antigua Plaza Rodó, el edil del Frente Amplio, Raúl Curbelo, planteó en la sesión de la Junta Departamental de Durazno del 16 de abril una serie de cuestionamientos que abren interrogantes sobre el rumbo de uno de los proyectos de mayor impacto urbano para la ciudad. En su intervención, el edil apuntó a tres puntos centrales: la escasa generación de empleo local, el lento avance de la obra y la ausencia de un proyecto definitivo.
Una obra esperada que no despega
La construcción de la nueva terminal junto al complejo comercial generó altas expectativas en Durazno, tanto por su impacto urbano como por la promesa de dinamización del empleo local durante el período de obra y luego de su inauguración.
Sin embargo, tres meses después del inicio de los trabajos, comienzan a surgir dudas sobre el rumbo del proyecto. Tras el desmantelamiento de la Plaza Rodó —intervención inicial de gran magnitud—, el avance visible de la obra resulta mínimo. La remoción del espacio público no tuvo continuidad acorde a lo que se esperaba para una inversión de esta envergadura.
Empleo local, muy por debajo de lo previsto
Uno de los puntos que más preocupa al edil es la escasa participación de mano de obra local. Según el planteo realizado en la Junta, actualmente la obra cuenta con un número muy reducido de trabajadores del departamento, en contraste con las expectativas generadas en torno al impulso laboral que traería el emprendimiento.
El tema también ha sido seguido de cerca por el sector de la construcción, donde se advierte inquietud ante la falta de oportunidades laborales vinculadas a un proyecto de gran escala. Para una actividad que en el interior depende fuertemente de obras significativas, el déficit de puestos laborales locales representa un impacto directo sobre trabajadores y sus familias.
Dudas sobre la planificación: no habría proyecto definitivo
Otro de los aspectos que genera incertidumbre es la falta de un proyecto definitivo. Según lo planteado por Curbelo, la empresa a cargo del emprendimiento aún no contaría con la versión final del diseño, lo que abre interrogantes sobre la planificación de la obra.
La situación resulta difícil de comprender para quienes siguen el proceso, especialmente considerando que ya se avanzó en la remoción total de un espacio público emblemático. Se transformó el entorno urbano sin que exista, aparentemente, un plan cerrado sobre lo que allí se va a construir.
La posibilidad de modificaciones sobre la marcha —por ejemplo, ante la eventual incorporación de nuevos actores comerciales al proyecto— refuerza la sensación de falta de claridad respecto al producto final.
Ritmo lento y necesidad de mayor control
El avance de la obra es considerado lento, lo que lleva a plantear que los plazos iniciales podrían extenderse considerablemente respecto a lo anunciado. Al tratarse de una inversión financiada íntegramente por la empresa privada, el ritmo de ejecución podría estar condicionado por criterios de costos, con una lógica de minimización de la inversión en personal en las etapas iniciales.
Ante este escenario, Curbelo planteó la necesidad de un mayor seguimiento por parte de las autoridades departamentales, con el objetivo de asegurar que el proyecto avance con mayor dinamismo y cumpla con los compromisos asumidos al momento de otorgar los permisos y avales correspondientes.
Una obra clave que impacta en la percepción pública
La nueva terminal y el shopping representan una de las transformaciones urbanas más importantes proyectadas para la ciudad en los últimos años. Por eso, cualquier señal de desorden, demora o falta de definición impacta directamente en la percepción pública sobre la gestión del proyecto y sobre la capacidad de las autoridades para asegurar que las obras de relevancia avancen con ritmo y claridad.
El desafío, según el planteo elevado a la Junta Departamental, pasa ahora por despejar las dudas, ordenar el proceso y garantizar que la obra cumpla con lo prometido: desarrollo, generación de empleo para duraznenses y una mejora real y tangible en la infraestructura urbana de la ciudad.

