El estado crítico de la Ruta 42, en el tramo que conecta la ciudad de La Paloma con la Ruta 6, volvió a instalarse con fuerza en la agenda de la Junta Departamental de Durazno. Dos ediles del Partido Nacional, Leonardo Schol y Andrés Dupouy, coincidieron en sus últimas intervenciones en reclamar una intervención urgente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), aunque con matices en el enfoque: mientras Schol alertó sobre los riesgos cotidianos para vecinos y trabajadores rurales, Dupouy puso el foco en la pérdida casi total de la capa asfáltica y pidió una repavimentación integral acompañada de mantenimiento sostenido.
A los planteos sobre la ruta, el edil Dupouy sumó otras dos preocupaciones vecinales: un pedido de relevamiento sobre el impacto ambiental de piletas de decantación en planes habitacionales y una advertencia por el deterioro de calles de Ciudad del Carmen afectadas por el tránsito pesado.
Un reclamo que se arrastra hace más de un año
El edil Leonardo Schol fue uno de los que volvió a poner el tema en la agenda del legislativo departamental. Calificó el estado de la Ruta 42 como «ruinoso», en una descripción que refleja el nivel de deterioro alcanzado.
El reclamo no es aislado ni reciente: la situación viene siendo señalada desde hace más de un año por distintos actores, sin que hasta el momento se haya logrado una solución definitiva. La Ruta 42 cumple un rol estratégico en la conectividad del noreste de Durazno, y de ella dependen vecinos de La Paloma, así como habitantes de zonas rurales cercanas como Blanquillo, que la utilizan a diario para trabajar, realizar trámites o acceder a servicios básicos.
Schol alertó también sobre las consecuencias directas de mantener la ruta en estas condiciones: roturas de vehículos y, sobre todo, un incremento del riesgo de accidentes, en un contexto donde las condiciones de tránsito se vuelven cada vez más complejas.
Dupouy: «pérdida casi total de la capa asfáltica»
El edil Andrés Dupouy profundizó el diagnóstico con datos más duros sobre el estado real de la vía. En varios sectores, señaló, se registra pérdida casi total de la capa asfáltica, acompañada de baches de gran tamaño que dificultan seriamente la circulación.
Su mirada pone el acento en un componente que agrava el problema: el transporte de carga pesada vinculado a la producción agropecuaria y forestal de la zona. Ese volumen de tránsito exige condiciones de infraestructura que hoy no existen, y que tampoco se resuelven con las intervenciones realizadas hasta el momento.
Los parches temporales no logran sostenerse frente al uso intensivo, advirtió el edil, en una crítica directa a las soluciones superficiales aplicadas hasta ahora. El resultado es previsible: el problema reaparece en cortos períodos, forzando nuevas intervenciones puntuales que no resuelven la cuestión de fondo.
La propuesta: repavimentación integral y plan de mantenimiento
Ante ese escenario, Dupouy planteó la necesidad de una intervención de mayor alcance: una repavimentación integral de la Ruta 42 acompañada de un plan de mantenimiento sostenido en el tiempo.
El objetivo no es solo resolver el estado actual de la carpeta asfáltica, sino garantizar que las condiciones no se deterioren nuevamente en el corto plazo. Detrás del planteo hay una idea más amplia: el derecho de los habitantes del interior del departamento a estar conectados en condiciones seguras y adecuadas, en igualdad de oportunidades con quienes viven en la zona urbana.
Medio ambiente: revisión de piletas de decantación en planes habitacionales
En paralelo al reclamo vial, Dupouy elevó a la Junta Departamental otra preocupación de carácter ambiental. El edil nacionalista solicitó un relevamiento de las piletas de decantación vinculadas a planes habitacionales —como los de MEVIR— para evaluar posibles efectos sobre cursos de agua del departamento, incluyendo filtraciones o vertidos que puedan afectar la calidad ambiental del entorno.
La iniciativa busca avanzar en una mirada preventiva, priorizando el cuidado de los recursos hídricos del departamento antes de que se configuren eventuales situaciones de contaminación que luego resultan mucho más costosas —y en algunos casos imposibles— de revertir.
Ciudad del Carmen: calles deterioradas por el tránsito pesado
El tercer eje del planteo de Dupouy se trasladó al ámbito urbano. En la ciudad de Carmen, los vecinos alertaron sobre el deterioro de calles afectadas por el tránsito pesado, con grietas y hundimientos que generan riesgos tanto para conductores como para peatones.
En este caso, el edil planteó la necesidad de intervenciones más duraderas, que superen el esquema de reparaciones constantes. Entre las alternativas sugeridas se evaluó el uso de hormigón, un material que, si bien demanda una inversión inicial mayor, resiste de forma más efectiva el paso sostenido de vehículos de gran porte.
Un mensaje común: basta de demoras
Más allá de los matices en los abordajes, el mensaje que emerge de la Junta Departamental de Durazno es coincidente: la situación ya no admite demoras. Para los vecinos que transitan la Ruta 42 todos los días, para los productores que dependen de ella y para los habitantes de Carmen que ven cómo sus calles se resienten por el tránsito pesado, los problemas dejaron de ser incomodidades para convertirse en preocupaciones constantes, con implicancias directas sobre la seguridad personal, el patrimonio y la calidad de vida.

