Durante la última sesión de la Junta Departamental de Durazno, el edil Juan Carlos Torres (Partido Nacional) advirtió sobre las consecuencias de los recortes en la formación docente, que implican la eliminación de grupos presenciales en los Institutos de Formación Docente y Centros Regionales de Profesores, medida dispuesta por el Consejo de Formación en Educación (CFE).
Según explicó, la sustitución de buena parte de la enseñanza presencial por la modalidad semipresencial constituye “un grave retroceso en materia educativa y territorial”.
“Es un error que los docentes deban formarse sin la práctica directa. Se está debilitando la esencia de la enseñanza, que es el contacto humano y el trabajo colectivo”, sostuvo Torres.
Menos grupos, más distancia y riesgo de abandono
El edil recordó que el sindicato docente estimó la eliminación de 222 grupos y la pérdida de 8.000 horas de clase, afectando tanto la continuidad de los estudiantes como las condiciones laborales de los docentes.
“Las áreas más golpeadas son las del interior, donde la formación docente es muchas veces la única oportunidad de acceder a educación terciaria”, señaló.
Torres advirtió que el cierre de grupos presenciales aumenta los costos de traslado y el riesgo de abandono, especialmente en jóvenes que viven lejos de los centros educativos, además de debilitar la descentralización lograda en los últimos años.
“Estamos vaciando los centros del interior. Es volver atrás después de décadas de esfuerzo por descentralizar la educación”, lamentó.
“No se puede decidir la educación con criterios de apuro”
El edil calificó la decisión como “improvisada y economicista”, criticando la falta de planificación pública y de diálogo con los actores involucrados.
“La educación no puede decidirse solo con criterios presupuestales. Esto fue una respuesta de apuro a un problema financiero, no una política educativa pensada”, afirmó.
Reclamo de planificación y diálogo
Torres propuso la restitución prioritaria de la presencialidad, especialmente en el primer año de las carreras y en los centros del interior, además de crear una mesa nacional de diálogo con autoridades, docentes, estudiantes y parlamentarios.
“Uruguay necesita una conducción clara y políticas sostenidas. Esto no se arregla recortando grupos, sino fortaleciendo la formación docente, que es la base del futuro educativo del país”, concluyó.

