La prima por presentismo fue uno de los artículos del presupuesto quinquenal que generó mayor debate entre las bancadas de la Junta Departamental de Durazno. Aprobada sin los votos de los once ediles del Frente Amplio, la partida beneficiará a alrededor de 100 funcionarios que realizan tareas consideradas esenciales para el funcionamiento de la comuna.
Quiénes cobran y bajo qué condiciones
La prima alcanza tanto al personal presupuestado como al no presupuestado. Para tener derecho al cobro, el funcionario no podrá registrar ninguna falta ni llegada tarde en el mes, con excepciones previstas para el día de cumpleaños, donación de sangre, estudios ginecológicos (Ley 17.242), fallecimiento de familiares directos o nacimiento de un hijo.
Se admite además el uso de hasta seis faltas anuales sin perder el derecho a la partida, siempre que sean por enfermedad o imprevisto grave, debidamente justificadas y autorizadas por el Intendente. La partida se ajustará semestralmente por IPC.
Los sectores comprendidos son: personal de Barrido de la División Limpieza, trabajadores de mantenimiento de plazas públicas, hasta 15 funcionarios de barrido en el Municipio de Sarandí del Yí, hasta 4 en el Municipio del Carmen, hasta 2 en las Juntas Locales de Cerro Chato, Blanquillo, La Paloma y Carlos Reyles, y hasta 1 en las Juntas Locales de Centenario y San Jorge. También están incluidos en el edificio central hasta 3 telefonistas, 10 conserjes, 7 limpiadores y 3 serenos, más personal equivalente en municipios y juntas locales, y hasta 13 funcionarios del Departamento de Hacienda que manejen valores o dinero en forma efectiva, con personal similar en la Alcaldía de Sarandí del Yí, la Oficina Delegada de Montevideo y las demás Juntas Locales.
El FA quiso extenderla a todos: el sustitutivo que no prosperó
La bancada del Frente Amplio presentó una redacción alternativa que preveía que la prima llegara a la totalidad de los funcionarios de la Intendencia, no solo a una parte. El edil socialista Pablo Revello cuestionó la lógica de una prima selectiva: «No parece justo que el presentismo, ese estímulo a no faltar, solo sea para algunos de los funcionarios».
El sustitutivo no prosperó. El edil colorado Daniel Lerena argumentó que de votarse esa alternativa se generaría un déficit presupuestal, lo que implicaría una violación de la Constitución. «A los 80 funcionarios que ya percibían el presentismo se suman otros 20», precisó, describiendo la partida como de alrededor de $2.000 mensuales por beneficiario.
Las voces del oficialismo y los matices
El edil oficialista Juan Andrés Bruno defendió la medida señalando que la novedad fue la incorporación del personal que atiende las plazas públicas, que anteriormente no estaba contemplado. «Se trata de reforzar aquellas tareas fundamentales para la Intendencia», explicó.
Desde el propio oficialismo llegó una voz crítica con el instrumento en sí mismo. El edil nacionalista Gabriel Díaz Landoni admitió que votó afirmativamente un artículo que considera «extraño»: «Votar presentismo para que la gente concurra a trabajar cuando hacerlo es una obligación. Se podría sustituir por un mejor salario». Aun así, lamentó que por el camino queden funcionarios que deberían estar comprendidos.

