En sesión maratónica, la Junta Departamental aprobó por unanimidad el presupuesto quinquenal Algorta. Los 6 cargos más polémicos no alcanzaron los dos tercios.
En una sesión maratónica que arrancó a las 10:30 horas del jueves, la Junta Departamental de Durazno aprobó por unanimidad en general el presupuesto quinquenal elevado por la administración del intendente Felipe Algorta. La discusión más intensa se concentró en el artículo 32, referido a los cargos de confianza, donde el resultado fue parcial: se aprobaron 20 de los 26 cargos previstos originalmente.
Los cargos que pasaron y los que no
Con los votos necesarios —en algunos casos por mayoría, en otros por unanimidad— se aprobó la creación de los siguientes cargos de confianza:
Encargado del CECOED, encargado de la Oficina de Comunicaciones, los 7 encargados de Centros de Integración Barrial, coordinador de Eventos y Protocolo, coordinador de Deportes, coordinador de Turismo, coordinador de Cultura, encargado de la Terminal de Pasajeros de Sarandí del Yí, coordinador de Políticas de Vivienda, coordinador de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible, gerente del Complejo Deportivo, gerente del Centro Logístico y gerente del Centro Cultural Teatro Español.
Los seis cargos que no alcanzaron los dos tercios requeridos y quedaron afuera fueron: coordinador de Juntas Locales, coordinador de Vialidad Rural, coordinador de Vialidad Urbana, coordinador de Centros Barriales, coordinador de Convivencia y Seguridad Ciudadana y coordinador de Políticas Sociales.
El nuevo Departamento de Tránsito
Con el voto afirmativo de los 31 ediles, se creó el Departamento de Tránsito y Convivencia, incluyendo la creación del cargo de director general de la nueva repartición comunal. La incorporación al presupuesto de un escribano y un abogado —con modificaciones realizadas por los miembros blancos y colorados— fue aprobada con el voto favorable de 17 de los 31 ediles.
La hoja de ruta del oficialismo
En la fundamentación de votos, desde el Partido Nacional se habló de un presupuesto ambicioso que apunta a dar a Durazno un nuevo impulso en materia deportiva, cultural y productiva.
En infraestructura deportiva se destacaron nuevas canchas, mejoras en la Casa de los Deportes y el estadio Ernesto de León, la construcción del estadio de Cerro Chato y la cancha sintética de Centenario. En cultura, inversiones en la residencia estudiantil, el museo Rivera, el Palacio Penza, la Capilla de Farruco, el Teatro Español y el Ruedo del Parque de la Hispanidad con gradas prefabricadas.
En caminería se mencionaron obras en la ruta 100, el camino de los Paraguayos, ruta 42, la ex ruta 4 y el camino a la Colonia Rossel y Rius, junto con la adquisición de maquinaria para obras con equipos propios. También se valoraron obras de consolidación de barrios, saneamiento, plazas, sendas peatonales, el presupuesto participativo y partidas de apoyo a comerciantes y emprendedores.
El FA: «enfoque insuficiente»
Desde el Frente Amplio se señaló que se «miró el bosque y no el árbol» al priorizar acuerdos generales sobre la ciudadanía. La bancada reconoció aportes concretos como la incorporación de una piscina para la zona este de la ciudad y las obras de consolidación barrial, pero marcó diferencias en lo que consideró una «no equilibrada mirada territorial»: zonas del departamento que volvieron a quedar relegadas y un enfoque que, a su entender, debió haber sido más integral. El presupuesto fue definido como uno que «en general no es el que pretendían».
Los colorados: «balanceado, equilibrado, perfectible»
El Partido Colorado valoró el presupuesto como el reflejo de la voluntad del voto popular que llevó a Algorta al gobierno con amplísima mayoría, destacando el diálogo inédito que se dio durante el proceso de estudio —con el ejecutivo y los demás partidos— como algo que, según dejaron sentado, no se registraba en la historia reciente del departamento. Calificaron al resultado como «balanceado, equilibrado, razonable y perfectible», abriendo la puerta a ajustes en una eventual modificación presupuestal. También se valoró la atención del interior del departamento y la dotación de recursos para el mantenimiento de la infraestructura existente, algo que, se señaló, no había ocurrido en administraciones anteriores.

