Bruno (PN), el FA y Montes de Oca (Colorado) fundamentaron su voto. Diálogo, control, 58 millones redistribuidos y una frase que marcó la jornada.
La sesión extraordinaria del jueves en la Junta Departamental de Durazno dejó más que un resultado: dejó posiciones claras, frases para el recuerdo y un clima de diálogo que varios ediles se encargaron de destacar como inédito en la historia reciente del departamento. Tres voces sintetizan el espíritu de la jornada.
Bruno (PN): «El presupuesto que votamos es mejor que el que remitió el ejecutivo»
El edil oficialista Juan Andrés Bruno fue uno de los oradores más destacados de la sesión. Definió al presupuesto como «la hoja de ruta que define hacia dónde queremos que vaya Durazno en los próximos años» y lo calificó de ambicioso en materia deportiva, cultural y productiva.
Entre los datos concretos que aportó, mencionó el incremento en las partidas para los municipios: Sarandí del Yí recibirá USD 3.000.000 más que en el quinquenio anterior, mientras que Ciudad del Carmen percibirá USD 2.500.000 más. También destacó la reestructura organizativa incluida en el presupuesto: la creación del Departamento de Tránsito y Convivencia, el pase de la División de Ambiente al Departamento de Servicios, la creación de la División de Ordenamiento Territorial y una mejora salarial del 9,5% por encima de la inflación en el quinquenio para los grados más bajos.
En materia de seguridad, recordó la creación de la Guardia Municipal y el Centro de Monitoreo, junto con la Escuela de Tránsito y la dotación de recursos para una cartera de tierras y el funcionamiento del nuevo vertedero.
Pero lo que más resonó fue su valoración del proceso: «Si hay algo que caracteriza a este presupuesto, es que fue construido desde el diálogo». Y fue aún más lejos al expresar su convicción de que la Junta mejoró el proyecto original: «El presupuesto que votamos es mejor que el que remitió el ejecutivo local». No tembló el pulso al decirlo.
Cerró con una reflexión de fondo: «Este presupuesto refleja una gestión con renovación, con energía, con vocación de hacer y de transformar. Para poner a Durazno en el centro: en el centro de las oportunidades, en el centro de la mirada de quienes invierten, de quienes educan, de quienes apuestan al crecimiento».
Frente Amplio: 58 millones redistribuidos y seguimiento comprometido
La bancada del Frente Amplio salió de la sesión con un comunicado que mezcló satisfacción con las condiciones negociadas y distancia crítica respecto al proyecto original, al que calificó de «centralista» y con déficit en la atención a las barriadas más humildes y los parajes más alejados del departamento.
Sobre los cargos de confianza, la bancada explicó su apoyo a algunos de ellos con una condición: lograr convertir parte de esos cargos en puestos técnicos concursables para fortalecer las áreas de logística, cultura y deporte.
El resultado más concreto que exhibe la bancada es la redistribución de aproximadamente 58 millones de pesos en obras de impacto social, entre las que se cuentan: aumento de inversiones para la consolidación del barrio Villa Guadalupe; refuerzo para el barrio La Lanera con construcción de un Centro de Integración Barrial; inversión para el barrio Cementerio; consolidación de Ombúes de Oribe; reparación del puente de San Borja; y una nueva piscina municipal para el este de ruta.
También se destacó el compromiso para la construcción de piletas de decantación y barométrica en localidades del interior, en acuerdo con OSE, y el acceso bituminizado con cordón cuneta e iluminación pública a la barriada de Parada Sud desde pueblo Centenario.
La bancada cerró con un compromiso explícito: «Nos comprometemos a utilizar nuestra capacidad de control legislativo para el seguimiento de la ejecución de este presupuesto, asumiendo que debemos garantizar a la ciudadanía que lo comprometido se ejecute en los plazos y en las formas comprometidas».
Montes de Oca (Colorado): «No vinimos a impedir, vinimos a hacernos cargo»
La intervención de Gabriel Montes de Oca, líder del sector colorado Unir para Crecer Durazno, fue quizás la más cargada de densidad política. Fue directo desde el arranque: «Asumimos este debate con la responsabilidad que la ciudadanía nos encomendó. No es nuestro presupuesto. No lo redactamos ni refleja en su totalidad la visión de desarrollo que entendemos necesaria para Durazno».
Su argumento central fue la distinción entre acompañar y avalar ciegamente. «La ciudadanía eligió un gobierno, un intendente y un equipo. Nosotros no somos quienes para impedir, por razones políticas o ideológicas, que ese gobierno cuente con las herramientas legales necesarias para gobernar». Reconoció que los equipos se construyen con personas de confianza, aunque no siempre coincidan con la visión propia.
Pero fue igualmente claro en señalar los límites: «Nuestro voto afirmativo no es un cheque en blanco. No es un aval irrestricto. Es un acto de responsabilidad con el departamento». Y adelantó un seguimiento sin concesiones: «Vamos a estar arriba de cada peso que se ejecute, de cada decisión que se tome y de cada compromiso asumido. Porque acompañar no es callar. Acompañar también es controlar».
Cerró con una frase que resume su postura de fondo: «Elegimos el camino más difícil: el de la responsabilidad. Porque creemos que el desarrollo de Durazno no se construye desde la trinchera, sino desde la madurez política».

