El crecimiento de la cantidad de perros en situación de calle en distintos barrios y localidades del departamento llegó a la Junta Departamental de Durazno como una problemática en punto crítico. El planteo advierte que el fenómeno ya impacta en la seguridad vial, la salud pública y la convivencia ciudadana, y propone una batería de medidas concretas que combinan castración, refugio, adopción responsable y sanciones para quienes abandonan animales.
Un problema que se extiende en todo el departamento
El reclamo sostiene que la problemática no se concentra en un solo barrio ni en una única localidad: atraviesa prácticamente la totalidad del territorio departamental, con foco en las zonas más vulnerables. El origen identificado es claro: el abandono y la falta de responsabilidad en la tenencia de animales.
«El abandono ha colmado nuestras calles de animales sin control reproductivo», se sostuvo en el planteo elevado al legislativo departamental, advirtiendo que esa realidad deriva en consecuencias muy concretas: ataques a peatones, accidentes de tránsito —algunos con consecuencias fatales— y una crisis sanitaria latente por la circulación descontrolada de animales sin atención veterinaria.
Castraciones gratuitas, mensuales y descentralizadas
El primer eje del plan propuesto pasa por jornadas de castración gratuitas, con tres características centrales: que sean mensuales, que sean descentralizadas y que tengan especial foco en las zonas más vulnerables del departamento, donde la reproducción descontrolada es mayor y donde el acceso privado a servicios veterinarios resulta más difícil para las familias.
La idea es atacar el problema en su raíz: reducir la reproducción no deseada para cortar el crecimiento sostenido de la población canina en situación de calle.
Un refugio de transición para Sarandí del Yí
El planteo identifica como prioridad que localidades como Sarandí del Yí cuenten con un espacio físico adecuado para albergar a los animales retirados de la vía pública. Pero se aclara expresamente que no debe tratarse de un depósito, sino de un centro de transición.
Ese lugar debería cumplir tres funciones integradas:
- Rehabilitar a los animales recogidos.
- Alimentarlos y atenderlos sanitariamente.
- Prepararlos para la adopción en hogares responsables.
La distinción es clave: el refugio planteado busca solucionar la situación del animal, no trasladar el problema de la calle a un galpón cerrado.
Adopción responsable con incentivos y seguimiento
El tercer eje propuesto apunta a impulsar campañas permanentes de adopción responsable, que incluyan incentivos y seguimiento a quienes decidan incorporar a un animal rescatado a su hogar. La propuesta reconoce que sin destino final los otros dos ejes —castración y refugio— resultan insuficientes: se necesita un circuito completo que conecte la calle con el hogar, pasando por el control sanitario.
Reconocimiento al trabajo de voluntarios y organizaciones
El planteo valora el trabajo que vienen realizando organizaciones sociales, voluntarios y grupos de bienestar animal del departamento, que en gran medida sostienen la problemática con recursos propios, sin respaldo estructural del Estado.
Por eso se propone articular con estas iniciativas, brindando apoyo técnico y financiero desde el ámbito público para transformar los esfuerzos hoy aislados en una política pública sostenida en el tiempo, con capacidad de escala y continuidad.
«La impunidad es la madre del abandono»
Ninguna de las estrategias será efectiva —se advierte desde el ámbito legislativo— sin el cumplimiento estricto de la normativa vigente. En ese punto, se reclama mayor firmeza de las autoridades para identificar y sancionar a quienes abandonan animales, con la frase que sintetiza el planteo: «La impunidad es la madre del abandono».
Si abandonar no tiene consecuencias, el ciclo se reproduce: nacen más camadas, se abandonan más animales y la calle absorbe el problema.
Un tema de seguridad pública
El planteo final subraya que la ciudadanía demanda respuestas inmediatas y que el retiro de perros de las calles debe ser abordado como una cuestión de seguridad pública, con presupuesto, gestión y un enfoque humano en el abordaje.
Destinatarios del planteo
El pedido formal incluye que los planteos sean remitidos a:
- El intendente departamental.
- El Municipio de Sarandí del Yí.
- La Comisión de Higiene y Medio Ambiente de la Junta Departamental.
- El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y su Comisión de Zoonosis.
- Asociaciones civiles del departamento vinculadas al bienestar animal.
La enumeración refleja el espíritu del planteo: la solución no depende de un único organismo, sino de una articulación múltiple entre el gobierno departamental, el Estado nacional y la sociedad civil organizada.

