La presencia de personas durmiendo en la vía pública, solicitando dinero y generando situaciones de tensión en espacios urbanos reactivó el debate sobre la aplicación de la ley de vagancia en Durazno.
El planteo fue realizado por un edil del Partido Nacional, quien trasladó su preocupación por lo que describió como un aumento de episodios vinculados a personas en situación de calle, incluyendo pedidos de dinero en la vía pública —definidos como “peaje”— y situaciones de incomodidad para vecinos.
Reclamo por mayor control y aplicación de normativa vigente
Durante su intervención, el curul sostuvo que circular por la ciudad “es cada vez más preocupante” y propuso avanzar en la implementación de la ley 10.071, conocida como ley de vagancia, señalando que ya se aplica en otros departamentos del país.
El planteo incluyó además la necesidad de reforzar los controles sobre personas en situación de calle, en particular ante situaciones de agresividad verbal cuando no reciben dinero.
Según lo expuesto, estos episodios estarían afectando la convivencia, especialmente en espacios públicos frecuentados por jóvenes y familias.
Pedido dirigido a autoridades departamentales y organismos
El planteo fue elevado al intendente departamental, así como también a la Jefatura de Policía, la Fiscalía y la Comisión de Convivencia, ámbitos que fueron señalados como claves para abordar la problemática.
Desde la exposición se remarcó que, más allá de tratarse de una medida que genera reparos, se considera necesaria ante el escenario actual.
Un tema sensible en la agenda local
La situación de personas en calle y su abordaje vuelve a colocarse en el centro de la discusión pública en Durazno, combinando aspectos de seguridad, convivencia y políticas sociales.
El eventual uso de herramientas legales como la ley de vagancia abre un debate más amplio sobre los mecanismos adecuados para intervenir en este tipo de realidades, en un contexto donde se cruzan demandas de orden público con situaciones de vulnerabilidad social.

