La Junta Departamental de Durazno tiene sobre la mesa una propuesta para homenajear al fisioterapeuta Javier «Toto» Curbelo: designar con su nombre uno de los vestuarios del Estadio Silvestre Octavio Landoni. La iniciativa fue presentada por el edil colorado Gabriel Montes de Oca durante la media hora previa de una sesión reciente y pasó a la Comisión de Deportes para su análisis.
Por qué Curbelo
Montes de Oca definió a Curbelo —quien recientemente culminó su ciclo de servicios activos en Camedur— como un «referente indiscutido de la salud deportiva local». El reconocimiento, sostuvo, no se apoya únicamente en su excelencia técnica sino en su rol como «arquitecto de la recuperación» de generaciones de atletas duraznenses.
«Durante décadas su consultorio funcionó como una trinchera frente al desaliento, donde el profesional logró, mediante la combinación de rigor científico y empatía, revertir diagnósticos que parecían limitar la carrera de numerosos deportistas», expresó el edil.
La carga simbólica del vestuario
La elección del espacio no es casual. Montes de Oca planteó que el vestuario —donde los atletas viven la preparación, el esfuerzo y la adrenalina previa a la competencia— sea el lugar que lleve el nombre de quien fue fundamental para que muchos de ellos pudieran volver a competir.
La propuesta implica una gestión conjunta entre la Junta Departamental y la Intendencia de Durazno para concretar la designación.
El expediente y los fundamentos
El expediente pasado a la Comisión de Deportes incluye documentación que acredita la trayectoria de Curbelo y su vínculo con el círculo deportivo departamental. Para Montes de Oca, la iniciativa «plantea una revalorización de las figuras que sostienen la salud física en la comunidad, elevando la figura del licenciado Curbelo al estatus de patrimonio vivo del deporte duraznense».

