El edil colorado Gabriel Montes de Oca llevó a la Junta Departamental los reclamos de los vecinos de Feliciano, localidad de la 12.ª sección de Durazno, tras una reunión con la comunidad que calificó como algo que «reflejó una realidad que se repite desde hace décadas».
Un territorio productivo con infraestructura insuficiente
Feliciano concentra más de 240.000 hectáreas donde se desarrolla una parte fundamental de la producción agropecuaria del departamento: agricultura de granos —con soja entre sus principales cultivos—, ganadería y feedlots. Según Montes de Oca, «la riqueza que allí se genera impulsa empleo, comercio, exportaciones y recaudación».
Sin embargo, cuando las lluvias aumentan el caudal del arroyo Feliciano, productores, transportistas, estudiantes y familias quedan aislados: «Una infraestructura que ya no responde a las necesidades del territorio».
El puente, el reclamo central
El planteo más urgente de los vecinos es la construcción de un puente definitivo sobre el arroyo Feliciano, junto a guardarraíles y otras medidas de seguridad en los pasos secundarios. Para Montes de Oca no es solo una cuestión vial: «No se trata solo de mejorar caminos, sino de garantizar la continuidad de la producción, la seguridad vial y el acceso permanente a los servicios esenciales».
Según informaron en la reunión los ediles oficialistas Juan Carlos Torres y Horacio Corvo, la autorización administrativa para el puente está en su etapa final y el proyecto ingresará próximamente a licitación. También se anunció la ampliación del mantenimiento vial hacia la ex Ruta 4, Hernandarias, Camino de los Tapes, Camino Santa María y el acceso a Caballero, respondiendo a un reclamo histórico de la zona.
Los otros planteos
Los vecinos también señalaron:
- La oficina municipal funciona solo los viernes, lo que acota la atención a una población dispersa en un territorio extenso
- La operativa municipal es insuficiente: tres camiones, una motoniveladora y tres funcionarios para una de las zonas rurales más extensas del departamento
- Se pidió por un nuevo núcleo de MEVIR de entre 25 y 30 viviendas, para que los jóvenes puedan permanecer, formar familias y fortalecer el tejido social de la comunidad
- Mejoras en la gestión de residuos y podas mediante una organización logística más eficiente
«El beneficio es para todo Durazno»
Montes de Oca cerró su planteo con un argumento que va más allá de lo local: «Feliciano no pide privilegios. Reclama las condiciones necesarias para seguir produciendo, vivir con seguridad y generar oportunidades para quienes eligen permanecer en el campo. Porque el desarrollo de un departamento no se mide solo por el crecimiento de su ciudad capital, sino también por su capacidad de sostener vivas y competitivas a sus comunidades rurales».
Y agregó: «Invertir en Feliciano no es destinar recursos a una zona aislada. Es invertir en uno de los principales polos productivos de Durazno. Cada puente, cada camino y cada servicio mejorado fortalecen la competitividad del departamento, reducen costos logísticos y respaldan a quienes generan buena parte de la riqueza local».

