La edil del Partido Colorado Hilda Ibarbudes llevó a la sesión del jueves 7 de mayo de la Junta Departamental de Durazno una preocupación concreta de vecinos por el estado del cruce ferroviario ubicado en las calles Cardales y Julio Arrillaga, frente al Parque de la Hispanidad.
Señalización sí, barrera no
«Estamos ante un paso a nivel que, pese al tránsito diario que registra, continúa siendo un cruce totalmente abierto, sin barreras automáticas y sin ningún mecanismo físico real de contención que impida el ingreso de peatones o vehículos a la vía cuando se aproxima la formación ferroviaria», planteó la edil.
Y detalló los elementos que sí existen: «Allí existen señalizaciones verticales. Existe cartel de pare, existe la clásica advertencia de precaución ferroviaria, incluso existe una señal lumínica. Pero lo que no existe, señor presidente, es lo esencial: una barrera de protección que obligue efectivamente a detenerse».
«Hoy cualquiera puede ingresar al cruce»
Ibarbudes describió la situación cotidiana: «Hoy cualquier motociclista, cualquier automóvil, cualquier peatón, incluso niños en bicicleta pueden ingresar directamente al cruce porque no hay un solo elemento físico que cierre el paso. Y eso convierte al punto en una zona de altísimo riesgo».
La edil remarcó que no se trata de un paso secundario. «No estamos hablando de una circulación esporádica. Estamos hablando de un camino vecinal de uso frecuente, con conexión entre sector urbano, suburbano y rural, visiblemente transitado por familias, trabajadores, motociclistas y vehículos de servicio».
Balastro, tierra y sin reductores de velocidad
Las condiciones físicas del lugar agravan el problema. «Se trata de un camino de balastro y tierra que atraviesa la vía lateral completamente liberado y sin ningún tipo de reducción física de velocidad antes de la llegada a la vía. Es decir, el conductor o el peatón llega al cruce sin una infraestructura que obligue a la detención».
A esto se suma el factor nocturno: «Quien conoce el lugar sabe que durante la noche el entorno presenta escasa iluminación y una percepción visual muy limitada, lo que genera una sensación de boca oscura sobre la vía y reduce los tiempos de reacción frente a la aproximación del tren».
La síntesis de la edil fue contundente: «En otras palabras, hay advertencias, pero no hay protección. Y en materia de seguridad ferroviaria, esa diferencia puede costar la vida».
Niños, familias y un crecimiento habitacional sostenido
Ibarbudes también señaló que en las inmediaciones del cruce existe una zona de juegos infantiles y de recreación, por lo que circulan niños y familias en cercanías al paso. Y advirtió que el sector ha tenido crecimiento habitacional importante en los últimos años, aumentando sensiblemente el tránsito cotidiano.
Antecedentes que pesan: dos muertos en 2025
La edil recordó que la preocupación no es teórica. «Lamentablemente, Durazno ya ha sido escenario de reiterados accidentes ferroviarios. Durante el año 2025 se registraron al menos tres siniestros de entidad en el departamento, dos de ellos con consecuencias fatales, oficialmente informados por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas».
Y agregó una crítica al sistema en general: «Seguir manteniendo pasos abiertos sin barreras automáticas en zonas de circulación vecinal es asumir un riesgo que el Estado no debería naturalizar. No podemos esperar a que una tragedia ocurra para recién entonces reconocer la falta de infraestructura preventiva. La prevención tiene que llegar antes».
El pedido formal
Ibarbudes solicitó que desde la Junta Departamental se curse al Ministerio de Transporte y Obras Públicas el planteamiento correspondiente para que se proceda a la instalación urgente de barreras automáticas en el cruce ferroviario de Cardales y Julio Arrillaga, reforzando además la señalización existente y evaluando medidas complementarias de seguridad.
Asimismo, pidió que sus palabras sean remitidas al intendente departamental de Durazno, al senador colorado Tabaré Viera, a la Junta Departamental de Administración y a la Comisión de Tránsito de la Junta Departamental para su conocimiento y gestiones pertinentes.

