Dos preocupaciones vinculadas a la vida cotidiana en Durazno llegaron a la Junta Departamental: el estado de los cruces peatonales en la ciudad y el régimen horario de los auxiliares de servicio en las escuelas rurales del departamento. Los planteos combinan dos realidades distintas, pero con un punto en común: el impacto directo sobre la seguridad de los vecinos y sobre las condiciones en que funcionan los servicios educativos del medio rural.
Sendas peatonales desgastadas y poco visibles
El primer reclamo apunta al estado general de los cruces peatonales en la ciudad de Durazno. En muchos casos, las sendas presentan un marcado desgaste que las vuelve poco visibles tanto para peatones como para conductores, especialmente en condiciones de menor luminosidad o con pavimento mojado.
Esta situación genera confusión entre los actores del tránsito y aumenta el riesgo de accidentes en puntos que, paradójicamente, están pensados para proteger al peatón. Cuando la señalización horizontal se borra con el uso y el paso del tiempo, pierde toda su función preventiva.
Repintar con materiales duraderos y sumar señalización
Ante ese escenario, se propone una batería de medidas concretas para corregir la situación:
- Repintar las sendas peatonales con materiales más duraderos, que resistan mejor el paso vehicular y las condiciones climáticas.
- Incorporar carteles de advertencia ubicados metros antes de cada cruce, para alertar adecuadamente a los conductores.
- Reforzar los controles sobre el estacionamiento de vehículos en las inmediaciones de los cruces, ya que la cercanía excesiva muchas veces impide la correcta visibilidad de los peatones que esperan para cruzar.
Este último punto es especialmente crítico: un auto estacionado demasiado próximo al cruce puede ocultar por completo a un niño o a un adulto mayor que se dispone a cruzar, generando una situación de riesgo evitable con mejor fiscalización.
Se pide trasladar el reclamo a la Intendencia
El pedido formal es que el planteo sea remitido tanto a la Comisión de Tránsito de la Junta Departamental como a las autoridades competentes del área en la Intendencia de Durazno, con el objetivo de evaluar posibles soluciones a aplicar en el corto y mediano plazo.
Escuelas rurales: 15 horas de auxiliar no alcanzan
El segundo eje del planteo trasladó a la Junta una inquietud específica de familias del medio rural: la carga horaria de los auxiliares de servicio en las escuelas del departamento.
La situación descrita es desigual. Actualmente existen casos de funcionarios contratados por 15 horas semanales, mientras que otros cuentan con regímenes de 20 horas semanales. Esa asimetría impacta de manera directa en el funcionamiento diario de los centros.
De acuerdo a lo expresado por padres de alumnos, las 15 horas resultan insuficientes para cubrir las tareas necesarias de limpieza, apoyo y mantenimiento cotidiano. El déficit, cuando existe, termina siendo suplido por las propias familias, que se organizan para cubrir tareas que deberían estar a cargo del personal contratado.
El reclamo: extender a 20 horas semanales
El planteo elevado a la Junta Departamental coincide con el pedido de las familias rurales: extender a 20 horas semanales la carga horaria de los auxiliares de servicio, igualando el régimen en todas las escuelas del departamento.
Según los datos manejados, esta situación afecta a unas 20 escuelas rurales del departamento, por lo que la eventual resolución del tema implicaría una mejora estructural para una parte importante del sistema educativo rural de Durazno.
El pedido formal es que el reclamo sea elevado a las autoridades correspondientes tanto a nivel departamental como nacional, incluyendo a los representantes parlamentarios por Durazno, a fin de buscar una respuesta que alcance a la totalidad de las escuelas afectadas.

