Más de 300 empresarios, inversores y autoridades participaron ayer del encuentro “Durazno, un departamento que elige crecer”, realizado en el aeropuerto internacional de Santa Bernardina, donde el economista Ignacio Munyo presentó un diagnóstico sobre la realidad departamental y las oportunidades para atraer nuevas inversiones.
La exposición, realizada en el marco del ciclo Desayunos Útiles, puso sobre la mesa cinco áreas que, de acuerdo con el análisis presentado, pueden convertirse en motores de desarrollo: Durazno como nodo logístico, la incorporación de tecnología y mayor valor agregado a la agroindustria, los encadenamientos productivos, el turismo y el aprovechamiento del agua como recurso.
Munyo, director del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES), comenzó destacando la transformación registrada por Durazno en los últimos años.
Según señaló, el departamento pasó del puesto 14 al 8 en materia de ingreso per cápita, ubicándose actualmente por encima de la mitad del ranking nacional.
Pero, a su entender, el desafío ahora es convertir ese crecimiento en una estructura económica capaz de generar nuevas oportunidades para los duraznenses.
“El gran desafío es que las grandes inversiones se transformen en más empresas, más servicios y más empleo de calidad para la gente del departamento”.
Las ventajas que ya tiene Durazno
Para Munyo, la ubicación geográfica es uno de los principales diferenciales a la hora de pensar en nuevas inversiones.
Durazno está ubicado en el centro del país y cuenta con una infraestructura que ha mejorado sustancialmente en los últimos años, entre la que destacó la doble vía de ruta 5, el Ferrocarril Central y el aeropuerto internacional.
Sin embargo, marcó un contraste entre la calidad de los grandes corredores y la situación de la caminería interna.
De acuerdo con los datos presentados, el 49% de las carreteras se encuentra en buen estado, mientras que un 14% está en mal estado.
“La mayoría no está en buen estado”, advirtió.
También destacó como una señal positiva el esfuerzo de la administración departamental en materia de infraestructura. Según indicó, el Gobierno de Durazno destina más del 25% de su presupuesto a obras.
“Son números que hablan de un departamento que invierte los recursos que recibe”, sostuvo.
El nodo logístico como una oportunidad
Una de las principales oportunidades identificadas está vinculada al desarrollo de Durazno como nodo logístico nacional.
La propuesta supone avanzar hacia un centro de consolidación y transferencia de cargas, acompañado por servicios destinados al transporte pesado.
Munyo mencionó la posibilidad de incorporar talleres especializados, estacionamiento, alimentación y espacios de descanso para los conductores, además de centros de acopio y distribución.
A esto se sumaría una mejora de la infraestructura vial y de las conexiones ferroviarias para facilitar el traslado de la producción agropecuaria, forestal e industrial desde las zonas de origen hasta los puntos vinculados al ferrocarril y, desde allí, hacia Montevideo.
Tecnología y más valor para la producción
El segundo eje está relacionado con la tecnología y la generación de mayor valor agregado en la agroindustria.
En este punto, Munyo asignó un papel relevante a la UTEC, considerando que Durazno reúne una ubicación estratégica, una importante base productiva y una estructura educativa que puede favorecer el desarrollo de soluciones tecnológicas.
La oportunidad, según planteó, es consolidar al departamento como un centro regional de tecnología aplicada a la agroindustria, con capacidad para atender también las necesidades de los departamentos vecinos.
Más empresas alrededor de las grandes inversiones
El tercer foco está en los encadenamientos productivos.
La llegada y expansión de grandes inversiones puede generar oportunidades para empresas locales que brinden servicios y se incorporen como proveedores.
Munyo mencionó como ejemplos el mantenimiento mecánico y eléctrico, limpieza, seguridad industrial y otros servicios, tanto para las operaciones habituales como para las paradas programadas de UPM.
La apuesta, en este caso, es que las grandes inversiones no funcionen como estructuras aisladas, sino que generen actividad económica alrededor de ellas.
Turismo: pasar de la oportunidad al destino
En materia turística, el desafío planteado fue pasar de recibir visitantes por acontecimientos puntuales a convertirse en un destino consolidado y permanente.
Munyo señaló que Durazno dispone de recursos naturales, culturales y deportivos que pueden ser aprovechados para desarrollar diferentes propuestas.
Entre ellas mencionó pesca, navegación, senderismo, cicloturismo, enoturismo, turismo rural y experiencias de naturaleza.
Pero advirtió que contar con los recursos no alcanza.
“Exigen inversión para dar las condiciones atractivas para que la gente venga: alojamiento, gastronomía, recreación y servicios”, explicó.
El agua como recurso estratégico
El quinto eje señalado durante la exposición fue el potencial del agua.
Según Munyo, Durazno cuenta con una importante red hídrica, además de capacidades productivas y tecnológicas que podrían aprovecharse mucho más.
El desafío estaría en transformar ese potencial en infraestructura concreta, particularmente mediante el desarrollo de sistemas de riego y la construcción de tomas en distintos cursos de agua.
Capital humano y coordinación
Más allá de las cinco áreas de oportunidad, el economista también identificó algunos obstáculos que deberán ser abordados para que esas posibilidades se conviertan efectivamente en inversiones.
A partir de las opiniones recogidas entre quienes trabajan directamente en la actividad productiva, mencionó como desafíos el capital humano, la coordinación institucional y las restricciones de infraestructura interna.
También señaló aspectos vinculados a costos, regulación, acceso a mercados y promoción de inversiones.
En ese sentido, destacó la importancia del papel que puede cumplir la UTEC y de una mayor articulación entre las instituciones.
El desafío, en definitiva, no pasa solamente por atraer grandes inversiones, sino por lograr que esas inversiones generen un ecosistema económico más amplio, con nuevos proveedores, servicios, empresas y puestos de trabajo de calidad para Durazno.

