El poderoso grupo constructor que ejecuta —con reiteradas demoras— la duplicación de la Ruta 5 entre Durazno y Sarandí Grande, atraviesa un conflicto judicial entre los hermanos Álvarez Carugatti. Siete demandas exponen acusaciones por desvío de fondos y ocultamiento de ganancias.
Mientras la Justicia investiga las finanzas de RCA, la empresa sigue contratando con el Estado pese a años de incumplimientos en obras de infraestructura clave para la región centro.
El nombre Ramón C. Álvarez S.A. (RCA) vuelve a resonar con fuerza en el país, y no precisamente por sus logros en infraestructura. La empresa —encargada de la duplicación de la Ruta 5 entre Durazno y Sarandí Grande— enfrenta un complejo conflicto judicial familiar, con siete demandas en curso entre los herederos del fundador.
El empresario Eduardo Álvarez Carugatti, conocido popularmente como “el Peludo Álvarez”, figura entre las diez mayores fortunas del Uruguay, según una investigación del periodista Amado. Hoy, sin embargo, su fortuna y su reputación están bajo la lupa: su hermana Lourdes Álvarez lo acusa de ocultar ganancias y desviar fondos mediante una red de empresas vinculadas.
“Hace más de 15 años que no recibo las ganancias que me corresponden como socia minoritaria”, denunció Lourdes, en declaraciones reproducidas por medios del este del país.
Obras demoradas y promesas incumplidas
Más allá del conflicto familiar, el nombre de RCA es bien conocido en el centro del país por otros motivos: los reiterados atrasos en las obras públicas.
En el tramo Durazno–Sarandí Grande, adjudicado a la empresa, no hay puentes ni estructuras complejas, solo obra civil y tres rotondas, pero el avance ha sido mínimo.
Pese a los reiterados reclamos locales, los vínculos de la constructora con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) se mantienen. La actual ministra, Lucía Echeverry, reconoció públicamente que el gobierno busca “acelerar” la ejecución de la obra, aunque las demoras son evidentes.
En Durazno y Florida, los reclamos se repiten: cortes de ruta, maquinaria parada, obradores inactivos y tramos sin señalización adecuada.
Siete juicios y una auditoría de KPMG
En el plano judicial, el Poder Judicial designó a la consultora KPMG como veedor externo para auditar las operaciones de RCA y garantizar transparencia contable.
La investigación incluye denuncias por opacidad en los balances, desvío de utilidades y generación de gastos ficticios a través de firmas familiares.
Eduardo Álvarez, principal del grupo, rechaza las acusaciones y sostiene que su hermana busca “desgastarlo como accionista mayoritario”. Sin embargo, los informes iniciales de KPMG ya habrían detectado inconsistencias patrimoniales relevantes, según trascendió de fuentes judiciales.
“Nos comen los de afuera”: repercusiones locales
En Durazno, donde la duplicación de la Ruta 5 es vista como una obra estratégica, las revelaciones judiciales generaron malestar.
“Mientras la empresa se pelea por millones, las obras siguen paralizadas y los vecinos siguen esperando”, señaló un productor rural consultado por El Acontecer.
Las críticas apuntan a la falta de control del Estado sobre empresas contratistas con antecedentes de incumplimientos. Pese a los juicios y los retrasos, RCA continúa participando en licitaciones públicas y mantiene vínculos con varios gobiernos departamentales.
El incumplimiento de Ruta 100
Los incumplimientos de Ramón C. Álvarez con sus contratistas y especialmente con los usuarios de las rutas nacionales y departamentales, no son nuevos.
Además de no haber realizado una tarea correcta en el pavimento de la duplicación de Ruta 5 desde Durazno al sur –al punto que semanas más tarde de abrir al tránsito la misma ya mostraba deterioro notorio-, los datos históricos muestran un litigio entre la Intendencia de Durazno y la empresa, saldado allá por 2019. Fue entonces que las dos partes –IDD y RCA- alcanzaron un acuerdo transaccional que fue aprobado por la Junta Departamental de Durazno y posteriormente homologado por la Justicia, mediante el cual la empresa se comprometía a reparar los dos tramos de la ruta 100 comprometidos.
Los tramos eran responsabilidad del trabajo de la empresa, pero nunca logró una solución real para la zona. Entonces la comuna duraznense fue a la Justicia para que RCA cumpliera. ¿Lo hizo? El estado actual de Ruta 100 evidencia que no.
“Se sucedieron una serie de roturas en el pavimento de distinta índole, en la primera mitad debido claramente a una falla de las bases, donde se apoya el pavimento, y en la segunda parte se estima que las fallas se debieron a un mal comportamiento de los asfaltos utilizados”, decía por entonces el Ing. Raúl Montero, quien antes de dirigir OSE fue director de Obras de la comuna.
⚠️ En cifras: la polémica de RCA
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Juicios en curso | 7 (conflicto familiar entre hermanos) |
| Empresa involucrada | Ramón C. Álvarez S.A. (RCA) |
| Obra clave afectada | Duplicación de Ruta 5 – tramo Durazno–Sarandí Grande |
| Avance estimado | Muy por debajo del cronograma original |
| Auditoría externa | Consultora KPMG |
| Acusaciones principales | Desvío de fondos, ocultamiento de ganancias, gastos ficticios |
| Monto de contratos con el Estado | Millonario, vigente pese a incumplimientos |

📍 Durazno espera respuestas
El caso deja expuesto un problema mayor: el escaso control sobre las empresas adjudicatarias de obras públicas. Mientras los juicios avanzan y las auditorías revelan irregularidades, el tramo central de la Ruta 5 —clave para la conectividad del país— sigue esperando que la promesa del desarrollo se transforme, al fin, en realidad.

