La futura planta de combustible de aviación sostenible (SAF) que se construirá en Estancias del Lago comenzó a ser destacada por medios especializados del mundo, que resaltan su impacto ambiental y su aporte a la seguridad energética.
Una noticia que trasciende fronteras
La información publicada ayer por El Acontecer sobre la construcción, en el centro del país, de la primera planta electrificada del mundo capaz de convertir biogás en combustible de aviación sostenible (SAF) no solo despertó interés a nivel local, sino que comenzó a circular en medios especializados de distintos puntos del mundo.
Sectores vinculados a la aviación, la energía, los combustibles, las renovables y el ámbito corporativo internacional se hicieron eco del anuncio, colocando a Durazno, Estancias del Lago y Uruguay dentro de una agenda global marcada por la transición energética.
El SAF y la aviación como nueva frontera
En publicaciones de nicho se destaca que los combustibles sostenibles de aviación comienzan a consolidarse como una de las alternativas más viables para reducir las emisiones del transporte aéreo, sin necesidad de modificar motores ni infraestructuras existentes.
El SAF permite una disminución significativa de la huella de carbono y aparece como una solución inmediata frente a otras tecnologías aún en desarrollo. En ese contexto, Uruguay comienza a figurar en el radar internacional, apalancado en su matriz eléctrica mayoritariamente renovable.
El principal desafío histórico de este tipo de combustibles ha sido la disponibilidad de materias primas sostenibles y escalables, un punto que el proyecto a desarrollarse en Durazno busca resolver mediante el uso de biogás y energía renovable.
Durazno conectado con el mundo
La empresa Syzygy Plasmonics, desarrolladora de la tecnología, anunció un acuerdo vinculante de compra de SAF por seis años entre su filial SP Developments Uruguay S.A. y la multinacional Trafigura, uno de los mayores actores del comercio mundial de materias primas.
El contrato contempla la adquisición de la totalidad de la producción de la primera planta comercial de la compañía, denominada NovaSAF-1, cuyas primeras entregas están previstas para 2028. La instalación se construirá en predios linderos a Estancias del Lago, en el departamento de Durazno.
Un proyecto pionero a escala comercial
Se trata del primer proyecto comercial de Syzygy Plasmonics y de la primera planta electrificada del mundo que convierte biogás en SAF conforme a la normativa de Combustibles Renovables de Origen No Biológico (RFNBO).
La iniciativa aprovechará el biogás generado por la planta de leche en polvo de Estancias del Lago y la electricidad renovable del país para producir queroseno parafínico sintético, totalmente compatible con la aviación comercial.
Según la empresa, el combustible permitirá reducir hasta un 90% de las emisiones a lo largo de su ciclo de vida en comparación con el combustible fósil para aviones, combinando impacto ambiental con rentabilidad competitiva.
Impacto ambiental y seguridad energética
Más allá del proyecto industrial puntual, distintos analistas subrayan que el desarrollo del SAF refuerza el rol estratégico de los biocombustibles líquidos en la transición energética global, especialmente en sectores difíciles de electrificar como la aviación.
En ese sentido, Agustín Torroba, secretario técnico y ejecutivo de la Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos, señaló que estos combustibles “son una herramienta fundamental en estos tiempos, tanto por su impacto ambiental como por su aporte a la seguridad energética”.
El especialista destacó además que América Latina, y particularmente el Cono Sur, ha logrado avances relevantes en la producción y uso de biocombustibles, mencionando a países como Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia.

