El proyecto, destacado por Forbes Uruguay, prevé la instalación de una planta de combustible de aviación sostenible en Durazno. La producción será adquirida en su totalidad por Trafigura mediante un contrato a seis años.
La construcción de una planta de combustible de aviación sostenible (SAF) en el departamento de Durazno fue destacada recientemente por Forbes Uruguay, que informó sobre un acuerdo comercial de alcance global vinculado al emprendimiento.
Según la publicación, la multinacional Trafigura, uno de los mayores traders de materias primas del mundo, firmó un contrato de offtake por seis años para adquirir la totalidad del SAF que producirá la planta NovaSAF-1, el primer proyecto comercial a nivel mundial que convierte biogás en combustible aeronáutico conforme a la norma RFNBO.
El desarrollo se llevará adelante en Durazno, en alianza con Estancias del Lago, conocido emprendimiento agroindustrial del centro del país.
Contrato asegurado y horizonte comercial
De acuerdo a la información publicada, Trafigura suscribió el acuerdo con la empresa estadounidense Syzygy Plasmonics, responsable de la tecnología utilizada en el proyecto. El contrato prevé que las primeras entregas de combustible se realicen a partir del año 2028.
Desde la compañía desarrolladora se considera que el acuerdo es clave para el avance del proyecto, ya que aporta previsibilidad comercial y permite avanzar hacia el cierre financiero de la planta, que aspira a transformarse en un caso testigo a escala mundial.
Tecnología basada en biogás y energías renovables
El proceso productivo se apoya en una tecnología innovadora que convierte biogás en SAF mediante reactores químicos impulsados por luz y alimentados con electricidad renovable. Según informó Syzygy, el sistema ya cuenta con la precertificación ISCC para producir combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO) y combustibles avanzados conformes BioSAF.
La planta NovaSAF-1 fue anunciada por la empresa en 2025 y actualmente se encuentra en una etapa avanzada de ingeniería (FEED).
Capacidad productiva y reducción de emisiones
En su fase inicial, la planta tendrá una capacidad superior a los 350.000 galones anuales de SAF, certificado bajo norma ASTM. La reducción estimada de emisiones a lo largo de su ciclo de vida se ubica entre el 80% y el 90% en comparación con el combustible de aviación fósil.
El producto final será queroseno parafínico sintético (SPK), totalmente compatible con la aviación comercial.
Un nuevo modelo para la economía del biogás
Desde Syzygy Plasmonics, su CEO Trevor Best sostuvo que el diferencial del proyecto no es únicamente ambiental, sino también económico. Según explicó, la plataforma NovaSAF permite producir SAF a costos cercanos a la paridad con el Jet-A tradicional, al combinar biogás y tecnologías de Power-to-Liquids sin necesidad de gasoductos ni procesos intensivos en agua.
“Esto es más que una planta de SAF. Es un nuevo modelo para la economía del biogás”, afirmó el ejecutivo.
En la misma línea, Jason Breslaw, director de Desarrollo de Negocio de Combustibles Bajos en Carbono del grupo Trafigura, destacó que los contratos de offtake brindan certeza comercial y facilitan el financiamiento de proyectos innovadores.
Impacto local y proyección para Uruguay
Desde Estancias del Lago, su COO José Pedro Sánchez subrayó la relevancia del proyecto para el país y el departamento. Señaló que la combinación de residuos agropecuarios con una matriz eléctrica prácticamente 100% renovable permite generar valor en origen y posicionar a Uruguay dentro de una cadena global de combustibles limpios.

