La empresa atribuye la medida a reformas y asegura el retorno, pero el gremio advierte sobre un escenario laboral “bravo” y seguirá de cerca la situación.
Licencia por reformas y promesa de retorno
Algo más de 500 trabajadores del área de producción de Frigorífico Breeders & Packers Uruguay (BPU) pasarán a licencia durante los próximos días, por un período promedio de entre 18 y 20 jornadas, mientras se realizan reformas en la planta ubicada sobre Ruta 14, a pocos kilómetros de Durazno.
La novedad fue confirmada a El Acontecer por el presidente del gremio, Washington Vera, quien también buscó llevar tranquilidad frente a trascendidos que advertían sobre la posibilidad de que se repitiera el escenario vivido durante el primer semestre de 2025, cuando una importante cantidad de trabajadores permaneció durante varios meses sin ocupación.
“La empresa hoy de mañana (ayer, jueves 3) nos explicó que íbamos a salir de licencia e iba a ser como el año pasado. Esto tiene que ver con algunos días de licencia por reforma”, explicó Vera.
El dirigente señaló que el período será de entre 17 y 20 días, dependiendo de los trabajadores que hayan utilizado previamente el seguro de paro.
“La tranquilidad es que no será una situación como la que ya vivimos en el pasado”, afirmó.
Más de 500 trabajadores alcanzados
Este viernes 4 se realizará la última faena y el lunes 7 tendrá lugar el correspondiente desosado. A partir de entonces comenzará el período de licencia para los trabajadores del área de producción.
Según explicó Vera, la empresa todavía no comunicó una fecha concreta de retorno, aunque transmitió al gremio que la situación se desarrollará de manera similar a la registrada el año pasado.
“En 2025 tuvimos 15 días de licencia, al utilizar el seguro arrancábamos al mes siguiente porque la empresa no arrancó de cero, esperó que completáramos el mes”, recordó.
El presidente del gremio indicó que una semana antes de finalizar el período de licencia volverá a mantener contactos con representantes de Minerva Foods para procurar asegurar la fecha de retorno a la actividad.
“La empresa a nosotros no nos dice nada”, señaló Vera, quien reconoció que el escenario actual de la industria frigorífica es “bravo” y no descartó que BPU pueda atravesar una situación similar a la de otras plantas.
Un escenario complejo para la industria
La medida se produce en un momento de tensión para la industria frigorífica nacional. En los últimos días, más de 1.300 trabajadores de Frigorífico Tacuarembó fueron enviados al seguro de paro.
Vera también mencionó situaciones diferentes dentro de otras plantas de la industria. Marfrig detuvo su actividad en el departamento de Salto, mientras que los establecimientos de Minerva Foods atraviesan realidades distintas.
“Canelones seguía trabajando porque ya había salido de licencia. Frigorífico Carrasco continúa inactivo y hasta el mes de diciembre no comienza”, relató.
A este escenario se suman, según el dirigente sindical, una remisión de ganado a plantas ubicada en niveles muy bajos, una coyuntura climática desfavorable, pocos negocios de compra y venta de ganado y un precio del ganado considerado elevado.
Para el gremio, la combinación de estos factores representa un escenario de riesgo para el empleo en el sector.
El sindicato llevará otros reclamos al MTSS
Durante la entrevista, Vera también se refirió a las denuncias realizadas anteriormente por el sindicato sobre situaciones vinculadas a la seguridad laboral y la situación de trabajadores con lesiones o enfermedades profesionales.
El próximo martes 8 de setiembre está prevista una reunión tripartita en la sede del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), en Montevideo, donde el gremio planteará estos asuntos.
Según explicó Vera, la empresa está desvinculando a trabajadores que se encuentran vinculados a procesos de rehabilitación o situaciones derivadas de accidentes laborales.
“Están sacando gente que tiene lesiones laborales. Algún compañero que tiene una renta, otro compañero que tiene dos rentas, otro que viene con una lesión que no es renta, pero es una enfermedad profesional”, sostuvo.
El dirigente afirmó que la situación afecta actualmente a entre siete y ocho trabajadores en lo que va del año.
Desde el sindicato sostienen que Minerva Foods fundamenta las desvinculaciones en una reestructura, mientras que el gremio cuestiona el mecanismo utilizado.
Vera señaló que han buscado respaldo y diálogo a nivel parlamentario, incluyendo contactos con el diputado nacionalista Domingo Rielli y con Gustavo Salle, representante de Identidad Soberana en la Cámara de Representantes, con el objetivo de promover cambios legales.
“La promesa es que volvemos a trabajar”
Mientras comienza el período de licencia, el gremio seguirá monitoreando la situación de la planta y de la industria en general.
“El diálogo que tuvimos con la empresa fue de palabra, no hay nada firmado”, remarcó Vera.
La expectativa sindical se basa, por ahora, en la comunicación recibida de la empresa: que los trabajadores retornen a sus puestos una vez finalizado el período de licencia y bajo condiciones similares a las del año pasado.
“La promesa de que volvemos a trabajar luego de estos días de licencia con las mismas condiciones del año pasado”, concluyó el dirigente.

