La construcción de Durazno Shopping avanza hacia una nueva etapa con la finalización del movimiento de 10.000 metros cúbicos de suelo y el comienzo de los trabajos de hormigón, mientras se prepara el ingreso de la pilotera y se espera para comienzos de 2027 la llegada de la estructura metálica del complejo, importada desde China.
El futuro centro comercial y terminal de ómnibus, de unos 12.000 metros cuadrados, se construye manteniendo en funcionamiento la actual terminal de buses, uno de los principales desafíos de una obra de esta magnitud.
Desde la empresa Stiler señalaron que “estamos finalizando el movimiento de 10 mil metros cúbicos de suelos, avanzando en paralelo con el inicio de la obra en hormigón mientras esperamos el arribo al país de la estructura metálica del complejo importada desde China”.
10.000 metros cúbicos de suelo
La arquitecta Evangelina Caballero, oriunda de Sarandí Grande y responsable de la obra, explicó que el movimiento de suelos se desarrolló en dos etapas.
“Estamos finalizando los movimientos de suelos, que se hicieron en dos etapas. La primera etapa fueron unos 1.000 metros cúbicos y la segunda, más profunda, de 9.000 metros cúbicos”, detalló.
Concluido ese trabajo, el próximo paso será preparar el terreno para el ingreso de la maquinaria destinada a la fundación.
“Concluyendo esto estamos preparando todo para el ingreso de la pilotera, ya empezando con la obra de hormigón a la espera de la estructura metálica que viene desde China”, señaló Caballero.
La estructura llegará en 2027
La estructura metálica del futuro complejo se encuentra en proceso de importación desde China y se espera que llegue a Uruguay a comienzos de 2027.
Mientras tanto, la obra avanza con los trabajos vinculados a las fundaciones y al hormigón.
La construcción implica además una dificultad particular: desarrollar el nuevo complejo sin detener la actividad de la actual terminal de ómnibus.
“El principal desafío es convivir desde el proyecto con una terminal en funcionamiento, que desafía a molestar lo menor posible al usuario”, explicó Caballero.
La profesional señaló que el objetivo es minimizar las interferencias durante el proceso de construcción para que la actividad habitual de la terminal pueda continuar.
“Transmitimos que todo esto es para que a futuro podamos disfrutar de un shopping y terminal de ómnibus para todos”, concluyó.

