En Durazno conviven más de 20 empresas formales de taxímetros y una cantidad similar de vehículos que operan de manera ilegal. Estos últimos, conocidos popularmente como taxis truchos, generan una competencia desleal que preocupa a los prestadores habilitados. Así lo afirma Daniel Rodríguez, titular de la empresa 4040, quien recibió a El Acontecer en su local y sede de servicio.
Rodríguez subraya que brindar un servicio formal implica una extensa lista de exigencias: permisos, controles de salud, certificados de buena conducta, habilitaciones ante la Intendencia, documentación comercial y del vehículo, y seguro obligatorio. “La Intendencia nos pide muchos documentos y está perfecto, pero en Durazno circulan autos blancos con vidrios negros que parecen taxis y no lo son; a esa gente no se le exige nada”, señala.
La diferencia entre ambos sistemas se vuelve evidente cuando, según el empresario, los taxis ilegales publicitan en redes, levantan pasajeros en cualquier punto y en algunos casos incluso utilizan equipos de radio. Rodríguez sostiene que la situación afecta gravemente al sector: “En este momento estamos con 20 taxis truchos en Durazno. Ex choferes míos, sin ir más lejos, hay cinco que están haciendo viajes y repartiendo tarjetas”.
Su preocupación también alcanza la seguridad. Explica que el usuario de la empresa 4040 conoce quién presta el servicio, la dirección, los choferes y su documentación. En contraste, afirma que en los vehículos ilegales “no tenemos idea quiénes manejan; andan todos con vidrios negros”, mencionando incluso un reciente accidente grave protagonizado por uno de estos autos.
La falta de gremio agrava el escenario. Sin organización sindical, cada grupo de taximetristas actúa por su cuenta y el reclamo pierde fuerza. Rodríguez recuerda gestiones ante las administraciones de Carmelo Vidalín y Felipe Algorta, pero asegura que los controles siguen siendo insuficientes: “Los truchos siguen a la vuelta”.
Consultado sobre posibles soluciones, menciona ejemplos de otros departamentos donde los propios taximetristas han impulsado controles documentales básicos a vehículos sospechados de operar sin autorización. Considera que podría ser un camino a explorar en Durazno.
La empresa 4040 trabaja actualmente entre las 04:00 y las 24:00. La reducción del horario se debió a episodios de riesgo, entre ellos un pasajero con pasta base y un intento de rapiña. “Estas situaciones cansan, pero hace tantos años que estamos que te cuesta abandonar. Tenemos que buscar la solución para trabajar como corresponde”, reflexiona.
Al finalizar la conversación, Rodríguez observa pasar un auto blanco con vidrios oscuros y lo identifica de inmediato. Es, según él, una muestra más del problema cotidiano. La empresa que dirige emplea a 11 personas entre administración y choferes, y aspira a seguir funcionando en un marco de competencia justa y con reglas claras.

