Este jueves 7 de mayo, la emblemática institución de la calle Lavalleja celebró su 112º aniversario. Más de un siglo de vida no es un hito menor para un club del interior del país, y el Wanderers de Durazno ha decidido festejarlo honrando su rica historia, pero con la mirada firmemente puesta en el futuro.
En una extensa y profunda charla, el actual presidente, Sebastián Troisi, y el histórico referente de la institución, Federico Franco, desgranaron el presente bohemio. Una actualidad marcada por la expansión edilicia, el protagonismo a nivel nacional, la irrupción arrolladora del fútbol femenino y, sobre todo, una filosofía de gestión que busca humanizar y disfrutar el trabajo dirigencial.
La esencia bohemia: historia, humildad y pertenencia
Para entender el presente de Wanderers, hay que mirar sus raíces. Federico Franco fue enfático al recordar de dónde viene la institución, evocando una imagen que es el fiel reflejo del ADN del club: «Hay una foto del viejo Romeo Spínola, junto a jugadores y dirigentes, construyendo los muros del gimnasio sobre un andamio. Eso es Wanderers».
Ese sentido de pertenencia se mantiene intacto 112 años después. La dirigencia actual no concibe el club como una empresa fría, sino como una extensión del hogar. Por eso, no es raro ver a un directivo cortando el pasto de las canchas o cargando mesas antes de un baile. Esa «construcción cotidiana» es lo que forja el amor incondicional por los colores.
De una cancha centenaria a una revolución edilicia
Uno de los mayores orgullos de la actual gestión es el salto de calidad a nivel edilicio. «Tuvimos casi 100 años con una cancha sola, y ahora tenemos tres canchas iluminadas», reflexionó Franco, evidenciando el gigantesco paso adelante que ha dado la institución.
Parque Alfredo Arambillet: este predio se encamina a ser un modelo a nivel país. Ya cuenta con el sistema de riego completamente armado, iluminación LED instalada y se ha comenzado con la colocación de la cartelería gracias al apoyo de empresas locales. Una vez que pase el temporal climático, se procederá a la siembra final, con el objetivo de jerarquizar aún más esa zona de la ciudad.
Complejo Bohemio (Ruta 14): un verdadero pulmón deportivo que no para de crecer. Posee dos canchas de fútbol once con red lumínica. Recientemente se plantaron nuevas columnas, se colocaron redes de contención detrás de los arcos y se construyó una zona de estacionamiento para brindar seguridad y comodidad a los padres de los cientos de niños que entrenan a diario.
Escenario Ítalo Franco: se mantiene como un baluarte en constante mejora y mantenimiento.
La Copa del Interior: madurez, ilusión y los pies sobre la tierra
La inminente Copa del Interior encuentra a Wanderers en un momento de enorme solidez. El debut será este sábado a las 19:00 horas, visitando a Campana en la ciudad de Libertad, y en las horas previas la directiva trabaja incansablemente en los detalles logísticos: el ómnibus, la alimentación y la indumentaria.
Desde lo deportivo, el presidente Troisi confirmó que se mantuvo el 100% del plantel que brilló el año pasado, sumando además cuatro o cinco refuerzos de probada jerarquía. Sin embargo, la euforia se maneja con pinzas.
Se destaca la madurez que ha adquirido el equipo, con jugadores que antes eran jóvenes promesas y hoy son hombres formados, mencionando casos puntuales como «Maurito», Facio y «Zapito».
Federico Franco dejó en claro la postura del club frente a la competencia: «Con la copa soy cauteloso. Tengo sueños, tengo ilusiones, pero se gana en la cancha, no en la entrevista de radio. Si no se da el resultado, hay que seguir, porque nos comprometimos a que el club viviera un segundo centenario espectacular».
El fútbol femenino, entre los cuatro mejores del país
El avance de las categorías femeninas de Wanderers es a paso de gigante. Las niñas del baby fútbol disputarán este fin de semana, en el escenario del Varela, las finales de la Copa Nacional de Baby Fútbol.
Este grupo ha logrado meterse entre los cuatro mejores equipos de todo el país, dándose el lujo de eliminar a potencias de la capital como Nacional de Montevideo. Pero el éxito no es casualidad: hay una estructura de contención con cinco mayores trabajando alrededor del grupo, brindando un respaldo invaluable.
Además, desde el club celebran que las niñas viven y sienten los colores en sus redes sociales con la misma pasión histórica que los varones del club.
Una nueva camada dirigencial para un club de 400 socios
El crecimiento integral de Wanderers exige un liderazgo renovado. Históricamente, el nivel de exigencia de la institución terminaba «quemando» a sus dirigentes, quienes absorbidos por las tareas se alejaban para no volver. Hoy, el paradigma cambió drásticamente.
El club ha sumado a una camada de hombres y mujeres de alrededor de 40 años —como Sebastián, Barceló, Rodrigo, Pablo Correa y Rodolfo Pereira— que garantizan el recambio. Se busca cuidar a las personas y a sus familias, rotando responsabilidades para que ser dirigente no sea un «sufrimiento», sino un motivo de alegría y disfrute.
Con más de 400 socios activos, el mensaje final de la dirigencia para los hinchas bohemios es claro y contundente: dejen de lado las diferencias cotidianas, acérquense al club y no se pierdan el privilegio de vivir en carne propia esta época dorada de crecimiento y expansión.

