El psicólogo Daniel García explicó el abordaje integral que se aplica en el plantel juvenil, con énfasis en la gestión emocional antes del debut oficial.
Con la cercanía del debut oficial del próximo sábado ante San Gregorio de Polanco, la selección Sub-18 de Durazno intensifica su preparación no solo desde lo físico y táctico, sino también desde el plano emocional y psicológico.
En ese marco, el licenciado en Psicología Daniel Emiliano García cumple un rol integrado dentro del cuerpo técnico juvenil —y de apoyo a la selección Absoluta—, trabajando en la preparación mental de los futbolistas que vestirán la camiseta roja en la presente temporada.
La actividad se desarrolla en el estadio Silvestre Octavio Landoni, donde, además de los entrenamientos habituales, se lleva adelante un trabajo menos visible pero considerado clave por el cuerpo técnico.
Un abordaje progresivo
Según explicó García, el proceso psicológico se estructuró en etapas claramente definidas. En una primera instancia, el foco estuvo puesto en la observación y el diagnóstico grupal, con el objetivo de comprender las dinámicas internas del plantel y los vínculos entre los jugadores.
Posteriormente, se avanzó en una fase de formación teórica, incorporando el uso de una plataforma virtual donde los futbolistas acceden a contenidos vinculados a la psicología del deporte, material audiovisual y conceptos básicos que luego se trabajan en el campo de entrenamiento.
En la etapa actual, el abordaje es más específico, con intervenciones individuales y correcciones puntuales de conductas, buscando ajustar detalles antes del inicio de la competencia oficial.
Adolescencia y gestión emocional
El profesional subrayó que trabajar con jóvenes de 16 y 17 años implica atender una etapa de fuerte volatilidad emocional. En ese sentido, explicó que uno de los principales desafíos es enseñar a los jugadores a gestionar tanto el éxito como la frustración, especialmente cuando quedan fuera de una convocatoria.
“El jugador tiene que entender que su valor no depende de una lista”, señaló García, remarcando la importancia de evitar que las decisiones técnicas o las lesiones impacten negativamente en la autoestima y el rendimiento colectivo.
Este trabajo apunta a que los futbolistas lleguen al fin de semana de competencia con una mentalidad equilibrada, capaces de afrontar la presión propia de representar a la selección departamental.
Un rol cada vez más integrado
La presencia del psicólogo dentro del cuerpo técnico refleja un cambio de paradigma en el fútbol uruguayo. García indicó que, mientras años atrás este rol era poco habitual en el interior del país, hoy se avanza hacia su incorporación sistemática, incluso con proyecciones reglamentarias desde la AUF.
El objetivo, explicó, es anticiparse a posibles conflictos conductuales que muchas veces se originan en el entorno social o familiar y evitar que se trasladen al vestuario o al campo de juego.
Compromiso con la selección
Para García, formar parte del proceso de la selección de Durazno implica un compromiso que trasciende lo profesional. Destacó que se trata de un espacio al que aspiran jugadores, técnicos y profesionales, y que exige dedicación y responsabilidad.
Mientras el plantel Sub-18 se prepara para su debut, el trabajo psicológico se consolida como una herramienta complementaria en la formación integral de los juveniles, incorporándose de manera estable al proyecto deportivo de la selección departamental.

