Más de 300 corredores y 500 asistentes participaron este sábado de una propuesta que combinó deporte, naturaleza y diversión, en una carrera de obstáculos en Rebollo que se desmarcó del formato tradicional para priorizar el encuentro y el disfrute colectivo.
Organizada por Trillo Eventos, la travesía de 6 kilómetros fue no competitiva y tuvo como principal consigna el uso de disfraces, transformando el monte nativo en un escenario colorido y festivo.
Respuesta masiva y cupos agotados
En diálogo con El Acontecer, Pablo Salazar, referente de la organización, destacó la rápida adhesión del público.
Metimos 300 anotados en apenas 10 días y los cupos se agotaron 20 días antes del evento. Decidimos no ampliarlos para que todo saliera ordenado”, explicó.
La convocatoria superó el ámbito local, con participantes llegados desde Paso de los Toros, Maldonado, Nueva Palmira, San José y Florida, consolidando la propuesta como un evento regional.
Un circuito entre monte y obstáculos
La actividad tuvo su punto de partida en la Chacra Superfútbol, a pocos metros de Rebollo. Desde allí, los corredores ingresaron a un circuito diseñado íntegramente dentro del monte nativo, donde debieron superar distintos obstáculos.
Al no existir control de tiempo ni competencia formal, cada participante completó el recorrido a su propio ritmo, disfrutando del entorno natural y del clima distendido que marcó toda la jornada.
Disfraces y espíritu de camaradería
La caracterización fue uno de los grandes atractivos. Grupos de amigos, equipos de trabajo y familias completas apostaron al ingenio, convirtiendo la travesía en una verdadera fiesta visual.
Se usó mucho como cierre de año para barras de amigos y grupos laborales. Había un espíritu de festejo total”, señaló Salazar.
Tercer tiempo y fiesta hasta la noche
Tras finalizar el recorrido, la actividad continuó nuevamente en la chacra con un tercer tiempo extendido, que incluyó:
- Plaza de comidas
- Música en vivo con DJ
- Stand de cerveza artesanal a cargo de Cabezas Bier
- Sorteos, premios y baile
El encuentro se extendió hasta pasadas las 22:30 horas, con un marco de público que superó las 500 personas entre corredores y acompañantes.
Una propuesta que posiciona a Durazno
La carrera no solo marcó un cierre de año diferente, sino que reafirmó el potencial de este tipo de iniciativas para posicionar a Durazno dentro del calendario regional de eventos recreativos, deportivos y turísticos.
Galería de imágenes del Desafío Rebollo, click para ampliar:

























