Tras el empate sin goles que sentenció la eliminación de Durazno ante Maldonado en las semifinales de la 22ª Copa Nacional de Selecciones de OFI, Rafael Mendy habló con El Acontecer. Con la decepción a flor de piel pero sin esquivar ningún tema, el jugador analizó el partido, valoró la actitud del equipo y apuntó duramente contra el arbitraje de Juan Manuel Rodríguez, con foco especial en la polémica jugada del final.
«La pelota no quiso entrar»
Mendy reconoció que Durazno tuvo sus chances, especialmente en el primer tiempo, pero que la falta de contundencia terminó siendo determinante. «Se buscó, se intentó, sobre todo en el primer tiempo tuvimos algunas situaciones claras, pero bueno, la pelota no quiso entrar», lamentó.
Destacó además que el equipo no resignó su identidad pese a la presión del resultado: «La verdad es que no resignamos lo que veníamos haciendo. Salimos a proponer y a atacar con los delanteros, como lo hicimos en casi todos los partidos. Es una lástima».
El diálogo con el árbitro en el campo
El punto más álgido de la charla fue el repaso de la jugada del final, cuando todo el Landoni reclamó penal sobre el propio Mendy. El jugador reveló lo que le dijo el árbitro en pleno campo de juego:
«Él vino y me dijo que era un agarrón leve». Según Mendy, el juez reconoció la infracción pero la consideró insuficiente argumentando que no se estaba disputando la pelota. «Él vio el agarrón. Tuvo seis minutos mirando la jugada para finalmente no cobrar nada», agregó con evidente frustración.
El tiempo que Maldonado hizo correr
Más allá del penal, Mendy cuestionó el control general del partido por parte de la terna, especialmente la permisividad ante las demoras constantes del equipo fernandino. «A veces los árbitros tienen malas tardes. Creo que hoy, además de esa jugada, falló el manejo de los minutos y se permitió el tiempo que hizo Maldonado después de que mató el partido», sentenció.
Cerró con una reflexión que resume el dolor de la eliminación: «Acá en los detalles, son cosas que te pueden pasar y te terminan costando caro».

