El ciclista duraznense se consagró en Don Pedrito, Río Grande del Sur, luego de un exigente campeonato de tres etapas. Hace diez años pesaba 120 kilos y empezó a pedalear por salud; hoy celebra un título internacional.
De una decisión personal a un podio internacional
El deporte duraznense volvió a cruzar fronteras. Esta vez de la mano de Juan Andrés Giménez, quien el pasado fin de semana se consagró campeón de Mountain Bike en la ciudad de Don Pedrito, en el estado brasileño de Río Grande del Sur.
Detrás del trofeo hay algo más que kilómetros y entrenamiento. Hay una transformación profunda que comenzó hace una década, cuando decidió subirse a la bicicleta por una cuestión de salud.
“Yo pesaba 120 kilos. Mi desafío inicial fue ponerme en forma y bajar de peso”, recordó el ciclista en diálogo con El Acontecer.
Hoy, esa decisión personal se traduce en una medalla internacional.
Tres etapas durísimas en territorio ajeno
El campeonato se disputó en tres fechas, con recorridos de entre 45 y 60 kilómetros. No fue solo una cuestión de distancia. La topografía brasileña fue el verdadero examen.
“Fue duro. Ellos están acostumbrados a su topografía de repechos; vos salís y ya es todo para arriba”, explicó Giménez.
El circuito combinó trillos, balastro y trepadas de sierra. Unos 40 competidores de distintas localidades de Río Grande del Sur tomaron parte del certamen. En ese contexto, el duraznense fue el único representante extranjero en su categoría Master B2.
Lejos de intimidarse, ganó la primera etapa y comenzó a marcar el ritmo del campeonato. “Cuando gané la primera me dijeron: ‘ya es tuya, Juan’. Los locales quisieron apagarme un poquito para que no me llevara el campeonato, pero la satisfacción fue total”, contó con orgullo.
La base: entrenamiento y constancia
Giménez explicó que parte de su crecimiento deportivo se consolidó entrenando en Durazno, combinando la bicicleta de ruta —la “fina”, como él la llama— con actividades federadas locales.
Ese trabajo le permitió “agarrar pierna” y competir de igual a igual con ciclistas de élite y máster en Brasil, donde el MTB tiene un desarrollo muy fuerte y una exigencia física elevada.
Lo que comenzó como una herramienta para mejorar la salud terminó convirtiéndose en una pasión y en un estilo de vida.
Lo que viene: más desafíos en Brasil
Lejos de conformarse, Juan Andrés ya tiene en agenda nuevas competencias. Próximamente participará junto a otros ciclistas duraznenses en el desafío Cuchilla Negra.
Además, proyecta integrarse a la Copa Unión, una de las competencias más prestigiosas del MTB brasileño, donde el nivel es aún mayor.
“El agradecido soy yo, y vamos por más carreras”, afirmó, con la serenidad de quien sabe que cada logro es fruto de constancia.
Agradecimientos
Giménez destacó el respaldo de su compañera Alba Leite, de José Miguel “Fino”, su mecánico, y de Jorge, quien le facilita espacios para entrenar.
Hoy, su historia trasciende el resultado deportivo. Es la prueba de que una decisión a tiempo puede cambiar el rumbo. De 120 kilos a campeón internacional, a fuerza de pedal.

