Tras el debut de la selección de Durazno en la Copa Nacional de Selecciones, desde la Intendencia explicaron los motivos técnicos del actual aspecto del campo de juego y detallaron el plan de mantenimiento previsto.
Luego del debut de la selección de Durazno en la Copa Nacional de Selecciones de OFI, una de las observaciones más reiteradas por el público en el Estadio Silvestre Octavio Landoni (SOL) estuvo vinculada al estado del campo de juego. Si bien el piso se mantiene en condiciones competitivas, el cambio visual respecto al cierre de la temporada 2025 resultó evidente.
Para explicar las razones técnicas y el plan de mantenimiento, El Acontecer dialogó con Gonzalo Recuero, director del Departamento de Promoción Social de la Intendencia de Durazno, quien defendió el uso intensivo del principal escenario deportivo del departamento.
Transición estacional del césped
Recuero explicó que el aspecto actual responde a un proceso natural de transición entre especies.
“Terminamos diciembre jugando sobre una alfombra de reygras, que es el césped de invierno. Por debajo de esa cobertura está latente la bermuda, que es la semilla de verano”, señaló.
Las altas temperaturas registradas a comienzos de enero aceleraron la muerte del reygras, permitiendo la aparición del césped estival. “Nuestro trabajo ahora es dejar que la bermuda se desarrolle de la mejor manera posible”, indicó el jerarca.
Este proceso, añadió, comenzó aproximadamente quince días más tarde de lo previsto debido a la intensa actividad que tuvo el estadio durante el cierre del año: Liguilla, fútbol senior, baby fútbol y encuentros de la Liga de Sarandí del Yí.
Dos dificultades históricas
Más allá de la transición biológica, Recuero identificó dos problemas estructurales que afectan de forma recurrente al campo del SOL.
Uno de ellos es el hundimiento del andarivel lateral frente a la tribuna principal, que genera dificultades en el drenaje y el riego, provocando sectores con exceso de humedad.
El segundo es la presencia de quincuyo, una especie que aparece en verano con un tono verde más oscuro y que genera el aspecto de “parches” o franjas visibles desde las gradas.
Inversiones y planificación
De cara a la temporada 2026, la Intendencia anunció una serie de acciones para mejorar el estado general del campo.
Entre ellas, la incorporación de nueva maquinaria, que permitirá realizar cortes específicos durante el invierno para facilitar una mejor brotación de la bermuda en la siguiente transición estacional.
Además, se proyecta finalizar la actividad anual con mayor antelación, lo que permitirá aplicar tratamientos químicos orientados a reducir la presencia de quincuyo.
Otro factor clave será el mayor uso de la cancha de césped sintético, lo que permitirá disminuir la carga de partidos sobre el Landoni y avanzar en la recuperación del sector más afectado frente a la platea principal.
Un estadio en uso permanente
“El estadio es de la gente y está para usarse. Que tenga actividad constante es algo positivo”, expresó Recuero, quien además destacó el trabajo diario del personal municipal y el asesoramiento técnico del equipo encabezado por el ingeniero Bortagaray.
Desde la Intendencia sostienen que la rotación de actividades hacia el césped sintético será fundamental para que el Landoni recupere de forma sostenida el aspecto que el público demanda, sin comprometer el desarrollo del fútbol departamental.

