En la primera final del Campeonato del Sur, Durazno venció 3-0 a Colonia en el Landoni y quedó a un empate del título.
Alto voltaje
En un partido de altísimo voltaje emocional y táctico, la selección de Durazno se impuso por 3 a 0 ante Colonia en la primera final del Sur. Con goles de Diego Seoane, Rafael Mendy y Maikel Herrera, los dirigidos por Alfonso Domínguez sacaron chapa de candidatos. La figura enorme de Rodrigo Santellán en el arco local fue determinante para sostener al equipo en los momentos más críticos.
El fútbol del interior tiene un sabor especial, y las finales del Campeonato del Sur representan la máxima expresión de esa pasión. Anoche, el estadio Silvestre Octavio Landoni fue escenario de una verdadera fiesta roja.
El público duraznense colmó las tribunas y regaló un recibimiento ensordecedor: pirotecnia, globos y el inconfundible color rojo pitanga marcaron el pulso de una primera final que quedará en la memoria.
Intensidad desde el vestuario
Desde el pitazo inicial, Durazno salió decidido a imponer condiciones. El planteo mostró una clara vocación ofensiva, con dinámica y presión alta.
Nicolás Bravo y Stiven Sosa se transformaron en amenazas constantes por las bandas, mientras que Diego Seoane manejaba los hilos en ofensiva. En ataque, Alexander García e Isaías Delgado exigían a la última línea coloniense.
Apenas a los tres minutos, Colonia sufrió un contratiempo con la lesión de Facundo Rodríguez, que obligó al ingreso temprano de Juan Torres. Durazno aprovechó el desconcierto y, a los 11′, un centro envenenado de Bravo se estrelló contra el horizontal.
La supremacía local era evidente, aunque la falta de puntería mantenía el marcador en cero. Colonia comenzó a soltarse y tuvo su gran oportunidad cuando Juan Torres quedó mano a mano. Allí apareció por primera vez la figura de Santellán, con una intervención felina para sostener el empate.
Cuando la visita parecía crecer, llegó el golpe. Una acción individual brillante de Diego Seoane culminó con un remate inatajable que infló la red y decretó el 1-0 antes del descanso.
Un complemento de infarto
El segundo tiempo fue intenso y dramático. Colonia salió decidido a empatar y casi lo logra antes del primer minuto, cuando un potente disparo de Damián Ale volvió a sacudir el horizontal.
El partido se transformó en un ida y vuelta frenético. El arquero coloniense Ian Miernes respondió con una volada espectacular ante un remate de Diego Pereira, mientras que Santellán sostuvo a la Roja en su peor momento.
A los 65′, un error defensivo dejó nuevamente a Juan Torres frente al arco. Otra vez Santellán salvó a Durazno en un mano a mano providencial. Cinco minutos más tarde volvió a lucirse ante un remate de Santiago Aguinaga.
La tensión era máxima y el resultado seguía abierto.
La estocada final
El quiebre definitivo llegó a los 77 minutos, cuando la expulsión de Juan Miranda dejó a Colonia con diez hombres. El golpe fue anímico y táctico.
A falta de diez minutos, un centro preciso encontró la cabeza de Rafael Mendy, quien conectó un frentazo inapelable para el 2-0, desatando el festejo en el Landoni.
Ya en tiempo de descuento, con la visita volcada al ataque, Durazno armó una gran jugada colectiva que terminó con la definición de categoría de Maikel Herrera para sellar el 3-0 definitivo.
Fue una victoria trabajada y justificada por la contundencia en las áreas. Durazno dio un paso enorme hacia el título del Sur.
Un detalle reglamentario clave: la definición es exclusivamente por puntos. La diferencia de goles no cuenta. Colonia deberá ganar por cualquier resultado para forzar una definición, mientras que a Durazno le alcanza con un empate en la revancha para gritar campeón.

