La final se jugó el sábado en el estadio Suppici y la Roja llegó a una marca que cambia la historia del torneo.
Más de 1.300 duraznenses viajaron a Colonia para acompañar a la selección en la final del Sur disputada el sábado en el estadio Prof. Alberto Suppici, en una noche que terminó con festejo rojo y un nuevo capítulo histórico para el fútbol del interior.
La tribuna asignada a Durazno se transformó en una verdadera fiesta desde la previa. Con humo rojo, banderas y fuegos artificiales, la parcialidad brindó un recibimiento impactante al plantel que salió a disputar una final cargada de tensión.
La presencia masiva de hinchas volvió a confirmar que la Roja del Yí cuenta con una de las hinchadas más fieles del interior, capaz de acompañar al equipo tanto de local como de visitante, generando un ambiente que muchas veces hace sentir al plantel como en casa.
Un título que rompe una racha difícil
El triunfo tuvo además un significado especial para la selección duraznense, que logró cortar una racha adversa de tres finales consecutivas perdidas.
En los últimos años Durazno había quedado a las puertas del título tras caer en definiciones ante Florida, Colonia y San José, una serie de resultados que había dejado una sensación de deuda deportiva.
El festejo del sábado significó por lo tanto desahogo y reivindicación para el plantel y su gente.
Un logro que cambia la historia
Más allá de la celebración inmediata, el resultado tiene una dimensión histórica para el fútbol del Sur.
Con este campeonato, Durazno alcanzó su título número 20, una cifra que le permite igualar a San José en lo más alto del historial del torneo.
De esta manera, ambas selecciones pasan a compartir el liderazgo histórico del Campeonato del Sur, uno de los torneos más tradicionales del fútbol del interior uruguayo.
La noche en el Suppici quedó así marcada no solo por el festejo de un nuevo campeonato, sino también por un logro que vuelve a colocar a Durazno entre las grandes potencias del fútbol del Sur.

