Guzmán Garrido adquirió en remate la pieza histórica para donarla al Museo de las Primeras Ciudadanas Sudamericanas, que ya exhibe objetos de las Taperas de Oribe.
El Museo de las Primeras Ciudadanas Sudamericanas de Cerro Chato recibirá en los próximos días una pieza de alto valor histórico: un cuadro original de época del general Ignacio Oribe, adquirido en remate por el joven investigador Guzmán Garrido, quien decidió destinarlo a la exposición pública en lugar de conservarlo en forma privada.
«Quiero compartir una noticia que me dejó muy contento: la adquisición de un cuadro original de Ignacio Oribe, propietario de la estancia conocida como la Tapera de Oribe», expresó Garrido, quien fue explícito sobre el destino de la pieza: «No es para quedármela, es para que quede en exposición en el museo. Valió la pena el esfuerzo para que el público pueda verla y acompañe los objetos rescatados en la tapera».
Una historia construida pieza a pieza
La llegada del cuadro no es un hecho aislado. Garrido lleva años investigando el sitio conocido como Taperas de Oribe, ubicado sobre Ruta 19 en el departamento de Durazno, del que logró extraer diversas piezas de la época de esplendor del lugar mediante la detección de metales con fines estrictamente patrimoniales. Ese trabajo de campo fue la base de su libro La Tapera de Oribe, una investigación que ya cuenta con tres ediciones, la última ampliada a partir de nuevos descubrimientos que permitieron reconstruir con mayor profundidad la historia del sitio y las formas de vida de una época clave en la formación del Uruguay.
Parte de ese material rescatado ya integra la muestra permanente del museo de Cerro Chato, ubicado en el edificio donde en 1927 la mujer votó por primera vez en América Latina, un dato que por sí solo le otorga al lugar una dimensión histórica excepcional. El cuadro de Ignacio Oribe se sumará ahora a esa colección.
Las Taperas de Oribe: un sitio que guarda memoria
En la zona de Ruta 19 aún sobreviven dos construcciones de ladrillo antiguo, separadas por unos 700 metros. La primera, cercana a la ruta, presenta características que permiten suponer una estructura con varias habitaciones y un posible muro perimetral utilizado como fortín. Más adelante se ubican las denominadas Taperas de Oribe, de mayores dimensiones y con parte de su estructura original aún en pie.
En el lugar existe una placa en homenaje al brigadier Manuel Oribe, aunque investigaciones históricas señalan que esas tierras pertenecieron en realidad a su hermano, el general Ignacio Oribe. Así lo explicó oportunamente el historiador Oscar Padrón Favre: los campos, originalmente pertenecientes a Margarita de Viana y Alzáibar, fueron adjudicados a los hermanos Oribe hacia 1830, correspondiendo a Ignacio la zona donde hoy se ubican las taperas. De allí provendría la denominación del lugar.
El propio Padrón Favre planteó además la interrogante sobre el origen preciso de las construcciones: si fueron levantadas por Ignacio Oribe o si son anteriores, algo que sigue siendo materia de análisis histórico.
¿Quién fue Ignacio Oribe?
Hermano del brigadier Manuel Oribe, Ignacio Oribe integró las filas artiguistas como teniente y participó en acciones militares en India Muerta, Paso Cuello y Casavalle. Liberado en 1824, regresó a la Banda Oriental para integrarse a la Cruzada Libertadora, organizando los Dragones Libertadores y teniendo una actuación destacada en la Batalla de Sarandí. Posteriormente fue condecorado por su participación en Ituzaingó y ocupó el cargo de ministro de Guerra durante el gobierno provisorio de Juan Antonio Lavalleja.
Durante la Guerra Grande, su figura volvió a cobrar relevancia: formó parte del triunfo en Carpintería, aunque luego fue derrotado en la Batalla de Palmar, lo que lo llevó nuevamente al exilio. Una trayectoria compleja, de luces y sombras, propia de los hombres que protagonizaron los años fundacionales del país.
La incorporación de su retrato al museo de Cerro Chato no es un detalle menor. Es una pieza que pone rostro a una figura históricamente opacada por la notoriedad de su hermano, y que refuerza el valor de un sitio que guarda parte esencial de la memoria nacional.

