Después de dos años sin salir, la Murga Don Timoteo vuelve al carnaval con un espectáculo que apuesta a la reflexión, el humor y el trabajo colectivo. Su director, Pepe Machado, comparte la intimidad de un proceso que comenzó en mayo y apunta fuerte a los regionales.
Pepe Machado hizo un alto en su rol como director de la murga locataria Don Timoteo y ahondó en detalles del trabajo preparatorio para el carnaval 2026. Los ensayos, las letras, los estilos adoptados y la gente que compone el colectivo murguero de nuestra ciudad.
Todo es parte de la entrevista que oficia como presentación de la murga a pocos días de subirse al escenario.
Un do tre.
Pepe, ¿cuándo comenzó el trabajo de la murga pensando en el espectáculo 2026?
“Nuestro trabajo comenzó muy temprano este año, concretamente en mayo 2025. Los veteranos murgueros nos propusimos renacer con Don Timoteo, que ya llevaba dos años sin salir. Empezamos a tirar ideas, se eligió una y se empezó a trabajar en base a ello, con la gente que empezamos a citar como para comenzar a trabajar”.
¿En qué se centra el espectáculo 2026? ¿En qué se basa la presentación de este año?
“La propuesta 2026 es la clínica. Abre la clínica, hay un psicólogo que es el hilo conductor y diferentes actores. Siempre hay alguien al que se le echa la culpa, a veces se dice que fue culpa mía. También le mezclamos un poco de humor con el tema de, por ejemplo, las palmeras. Es culpa del picudo rojo que aparece en escena, que a la vez trata de personificarse en Ojeda (Nota de la Redacción: Andrés, senador del Partido Colorado), por decirte algo. Que tampoco quiere decir que Ojeda tiene culpa de algo, y después tiene culpa de todo. Es todo un juego de palabras con la misma palabra ‘culpa’ dentro de la propia clínica, donde pasan diferentes personajes. Y atacamos un poco el sistema político también, porque nadie es culpable, pero todos somos culpables con la situación dramática que estamos pasando en torno a lo que es la delincuencia, en torno a lo que es el tráfico de drogas, las armas, la inseguridad. También tratamos un tema en la canción final que abarca lo que es la salud mental, la depresión, el depresivo”.
¿En este espectáculo se hace un abordaje local o hay una mirada de carácter más nacional?
“Don Timoteo tiene 32 años de vida. Y en todos los años, acá en Durazno ha habido pocos concursos. Nosotros apuntamos más bien a un repertorio que abarque la problemática nacional, que es la que conoce todo el mundo.
Nos encantaría apuntar mucho a lo local pero como competimos a nivel de regionales, hay lugares donde no les interesa lo que de repente puede esconder nuestra ciudad por dentro. Apuntamos a lo nacional, de hecho todas las murgas que andan en los regionales apuntan a lo nacional. Porque si tratas solo temas locales, no tenés ese ida y vuelta con la gente, no tenés lo que nosotros le llamamos la repercusión positiva que puede caer con alguna doble intención o algo, no la tendrías porque hay gente que desconocería lo que es la problemática interna duraznense. Por eso es que no abordamos los temas locales, más bien abordamos temas nacionales”.
Tú mencionabas que los concursos regionales son indudablemente el gran escenario donde tienen que competir las murgas del interior del país.
“Sí, nosotros ya hemos ido y se presentan muy buenos trabajos. Todo pasa por un jurado que un filtro donde se analiza rubro a rubro y ahí se define la cosa. Nosotros estamos apuntando al regional de Trinidad, que va a ser muy lindo, muy amplio, con muchas murgas de todos lados, al regional de San José y al regional en la ciudad de Florida. Eso es ahí donde vamos a atacar este año”.
¿Cómo ha sido el trabajo interno que tienen las murgas? No solamente es escribir, no solamente es hacer la música, después esa dinámica propia de ensayos, de elegir las voces, de trabajar todo eso, ¿cómo se ha venido coordinando?
“Se ha trabajado, se ha delegado, que eso es lo principal teniendo un buen grupo humano. En el aspecto musical nos conjuntamos para realizar los arreglos vocales y trabajar en las voces y en la interpretación. Después llamamos a un puestista que nos diera una mano en la parte puesta en escena. Estamos trabajando en equipo y tratando de que el espectáculo abarque y cumpla con todos los requisitos del rubro a rubro para poder tener una buena presentación en el regional”.
¿Se miran en algún espejo de murga? Me refiero a la historia, me refiero a lo que pueda ser una línea de decir y de cantar. ¿Tienen una referencia en ese sentido?
“No pretendo decir que sea el mejor pero me gusta el estilo Saltimbanquis, Patos Cabreros, Doña Bastarda, Colombina Che. A otras murgas les gusta el estilo Queso Magro, La Mojigata, Mi vieja mula. Hay otras murgas que van por otro lado como La Trasnochada, Falta y Resto. Todo dentro del mismo género, el espectáculo en su forma de cantar se registra como en los tambores. Son estilos diferentes, pero dentro del mismo género todos tienen el espectáculo. Tenemos un estilo de murga que canta fuerte, que canta alto, que tiene cupletero. También tenemos una compaginación del libreto que le podríamos llamar una obra de teatro cantada, para hacer una mezcla de géneros y que no se identifique solo con una línea. Tratamos de meter todo en el espectáculo, toda la forma de cantar, la dicción, los registros, los arreglos. Tratamos de hacer una mezcla que le guste a la gente, que le llegue”.
¿Qué se le dice a la gente cuando se presenta un trabajo de estas características? Que es el trabajo de todo un año, por supuesto, pero que se muestra en apenas un mes. ¿La gente llega a comprender la dimensión de todo lo que conlleva hacer y tener una murga?
“Se me hace una gran pregunta y tengo miedo de herir susceptibilidad. A la gente lo que yo le pediría es que se reserve la opinión para su interior. Si les gusta que aplaudan, si no, que se mantengan. Pero lo que sí nos gusta a nosotros es que la gente tenga respeto por el trabajo que se hace. Puede gustar o no, pero lo principal es que la gente cuando se arrima a ver una murga, sea la murga de Don Timoteo o sea cualquier otra murga, que la gente mire con respeto, que sepa que detrás de esos 40 minutos que la murga está cantando hubo meses y meses de trabajo, que el género tratamos de mantenerlo con nuestra pasión, pero es un género que si no lo cuidamos puede tender a desaparecer sobre todo en nuestra ciudad, que no tiene esa semilla bien plantada para que la murga renazca y vuelva como antes, cuando había cuatro o cinco murgas acá. Lo principal es que la gente cuando va a mirar el espectáculo que lo haga con respeto. Que nos haga llegar la crítica sana y constructiva, que de ella es que nosotros mamamos y mejoramos las cosas, no la destructiva. La gente de Durazno siempre ha acompañado muy bien a la murga y espero que este año no sea la excepción y que se arrime como siempre a los tablados. Que se acerquen y apoyen el género y la categoría que a nosotros nos hace mucha falta, sentir ese ida y vuelta con la gente y ese calor de la gente”.
En carnaval tampoco se puede vivir del amor, la pregunta es, ¿cómo vive y cómo sobrevive una murga que desde mayo ya está trabajando?
“Hemos vendido cazuela, hemos vendido jarras y buzos, se ha laburado mucho. Tenemos una cajita interna de la murga que estuvo puesta en todos los ensayos y todo aquel que pudo colaborar, lo hizo. Cada dos meses la abríamos y siempre respondía con sumas que no eran tan importantes, pero sí eran muy importantes para nosotros. Con ello abastecimos montones de necesidades y gastos que teníamos. Y después con el trabajo que la murga venía haciendo, el espectáculo del Teatro Español que nos fue bastante bien, ahí también tuvimos la oportunidad de recaudar algo. Con eso y en base al sacrificio. Hay cosas que nos limitamos para poder comprar y las tuvimos que hacer nosotros, es allí donde surge un gran trabajo de manualidades a partir de un grupo que lo está haciendo muy bien”.
¿No se recibe ningún tipo de apoyo oficial, institucionalmente me refiero?
“No, pero hay que interpretar bien lo que es el apoyo oficial. Porque el apoyo oficial sería un dinero sin reembolso, sin que tengamos que pagar, que la Intendencia de Durazno nos diga ‘tenemos 200.000 pesos para la murga’ pero sin retorno. Es decir, traten de vestirse bien, eso es un apoyo. Por otro lado, podemos solicitar a cuenta de que nos den algún dinero para solventar el gasto de un viaje o algo, en ese caso lo hemos pedido a cuenta de alguna actuación. Considero que es un 50% de apoyo, porque es algo que tenemos que pagarlo. Hay lugares donde las intendencias apoyan de otra manera, pero igual estamos muy conformes con la gestión de la Intendencia de este año, que por lo menos abrió las puertas al Carnaval, con lo que tiene planificado ya hay más de lo que había. Está muy bueno y eso nos parece muy bien y creo que va por el buen camino esta gente. Pienso que el año que viene va a ser un muy buen Carnaval”.
Los que hacen la murga, arriba y abajo del escenario
“Por estos días la murga tiene licencia, desde el 22 de diciembre estamos licenciados hasta el 7 de enero, cuando retomamos los ensayos”, nos dice Pepe Machado. La idea es “que se desestresen, para que carguen las pilas porque lo que viene va a ser sin pausas”.
Don Timoteo es una murga con muchos jóvenes debutantes, en mix con los veteranos de siempre.
Ejemplo de ello es un joven de 19 años que toca la guitarra, Benjamín Videla.
Antony Ferrer integra la cuerda de segundos bajos, otro joven debutante. Pablo Yacusa, viejo carnavalero; Rubén Mautone, debutante también, cuerda de segundos. Y tenemos a William Miraco, muy conocido, integrante de Tumbacán, también un murguista veterano que empezó de nuevo. Carlitos Brufau, conocido por el fútbol y debutante en murga; Juan Olveira, un carnavalero joven con muy buenas dotes cantando; Yamila Machado –hija de Pepe-; Darío Zagardoy en la cuerda de primos altos con su vasta experiencia; Félix Álvarez, supo integrar el dúo Los Amigos hace años, veterano que canta muy bien; ya conocido Luciano Morales; Martín en cuerda de primos, el ‘Gallito’ Ramón Valenzuela –hace del Picudo Rojo- y vuelve al carnaval luego de 30 años; Alexis Jérez, cantor de cumbia también, está en la cuerda de primos.
En la batería Juan Centurión en los platillos, ‘Chueco’ Rojas, y el debutante Álvaro que llega desde Flores para tocar el redoblante.
La puesta en escena con Andrés Sierra –oriundo de San José, vive en Flores y es un carnavalero profesional, dueño de Murga La Tuleca de San José-. Los libretos corren por cuenta de nuestro entrevistado y de Pablo Yacusa; William Miraco a cargo de accesorios y vestuario.
“Estamos consiguiendo el equipo de maquillaje, viendo ese aspecto que no lo tenemos definido”, concluye Pepe.

