El reconocido escultor y pintor llega invitado por Felipe Algorta y recorrerá el molino y el Centro Cultural, en lo que podría ser el inicio de un intercambio artístico entre Durazno y China.
El reconocido artista chino Liu Ruowang, una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo asiático, desarrollará este miércoles una amplia agenda en Durazno, invitado por el intendente Felipe Algorta y acompañado por el decano de la Facultad de Artes, Fernando Miranda.
Un recorrido con potencial creativo
Entre las 11:00 y las 15:30 horas, Liu Ruowang recorrerá diversos espacios culturales de la ciudad, con especial interés en el viejo molino, edificio que la Intendencia proyecta recuperar para fines culturales y artísticos.
El intendente Algorta adelantó que la visita busca explorar posibles vínculos entre artistas locales y el creador asiático, quien en China instaló su propio museo en una antigua fábrica, transformándola en un polo de producción cultural.
El recorrido también incluirá el Centro Cultural Teatro Español, donde se reunirá con artistas duraznenses, acompañado por el artista local Gastón Chavat, nexo clave para concretar la visita.
Un referente internacional
Nacido en 1977 en la provincia de Shaanxi, Liu Ruowang es fundador del Museo de Arte Dodo de Pekín, del Museo de Yulin y del Yukou Art Town. Su obra —que abarca escultura, instalación y pintura— ha sido exhibida en museos y plazas de todo el mundo: desde Venecia y Florencia hasta Nueva York y Seúl.
Entre sus creaciones más conocidas destacan las esculturas de hombres de hierro, instaladas en espacios públicos como símbolo de la fuerza y la condición humana frente a la modernidad.
Un puente entre culturas
Durante su estadía en Uruguay, el artista brindará una conferencia titulada “El arte cambia nuestras vidas”, el jueves 9 de octubre a las 14:00 horas en la Facultad de Artes (Montevideo).
Su paso por Durazno representa una oportunidad para estrechar lazos culturales entre Oriente y el corazón del país, y tal vez, dar el primer paso hacia un nuevo proyecto artístico en el viejo molino, que podría convertirse —como en China— en un espacio vivo de creación e intercambio cultural.

