Dirigida por Francis Fiori, La Desafinada encara el Carnaval 2026 con una agenda regional intensa. La murga duraznense propone un espectáculo dinámico, colectivo y abierto, con fuerte compromiso comunitario y una mirada democrática del género.
La música siempre formó parte de la vida de Francis Fiori y, dentro de ese universo, la murga ocupa un lugar central. Hoy dirige La Desafinada, una de las propuestas carnavaleras que representa a Durazno en distintos escenarios del país y que se prepara para un nuevo Carnaval con una agenda cargada de presentaciones.
Tras la pausa que impusieron las fiestas tradicionales, el grupo retomó los ensayos con la mira puesta en febrero. La preparación del espectáculo comenzó en julio del año pasado y el objetivo es claro: mostrarlo a la mayor cantidad de público posible, tanto en Durazno como en otros departamentos.
Una murga que sale al encuentro del público
La Desafinada ya aseguró su participación en los regionales de San Carlos y Mercedes, y concursará además en Florida, Trinidad y San José. En este último caso, la murga integra directamente la grilla tras haber participado en la liguilla 2025.
“En Durazno vamos a dar tablado también. Febrero va a ser un mes muy intenso, con actuaciones casi todos los días”, contó Fiori a El Acontecer, al describir el ritmo que tendrá la temporada.
Salir del departamento implica enfrentarse a públicos diversos y miradas distintas. Para eso, el espectáculo está pensado con una base temática amplia, que funciona en cualquier escenario, sin dejar de lado pequeños guiños locales que se adaptan según el lugar.
Un espectáculo dinámico e itinerante
El espectáculo 2026 se titula Itinerante y propone una murga que se transforma en un circo que va de pueblo en pueblo. El libreto, si bien tiene una estructura definida, se mantiene vivo y en constante ajuste.
“Hay partes de la puesta en escena que no se tocan, pero el texto se va retocando si pasa algo relevante. El salpicón nos permite actualizar cosas, incluso entre rondas”, explicó el director.
Un colectivo democrático y participativo
Más allá del escenario, La Desafinada se define como un colectivo. Aunque 17 integrantes suben a cantar cada noche, hay muchas más personas trabajando detrás, en tareas vinculadas a vestuario, utilería, redes sociales, puesta en escena y organización.
Uno de los aspectos que el grupo destaca especialmente es el rol de la mujer dentro de la murga. “En todos los espacios de decisión hay mujeres: en letras, arreglos, puesta, comunicación, utilería y gestión. Es una murga muy democrática”, señaló Fiori.
Murga y comunidad durante todo el año
Esa mirada se refleja también en el trabajo comunitario. En 2025, La Desafinada desarrolló un proyecto junto a la Escuela Nº 1, donde maestros y alumnos formaron su propia murga, participaron de ensayos y cerraron el año con una presentación en el Pequeño Teatro.
“La murga no es solo febrero. Nos gusta participar, mostrar cómo trabajamos y que la gente se acerque. Siempre tenemos la puerta abierta para quien quiera integrarse”, afirmó.
Humor, arreglos y crecimiento
La murga está integrada por 13 voces en el coro, tres integrantes en la batería y la dirección de Fiori, además de un equipo creativo que trabaja de forma presencial y a distancia.
El crecimiento del grupo se ha dado especialmente en los arreglos corales y en la construcción del humor. “Capaz que no apuntamos tanto a la potencia, pero sí a buenos arreglos y, sobre todo, a que la gente se ría y se acuerde de un personaje”, resumió su director.
Con esa impronta, La Desafinada se prepara para recorrer escenarios, reafirmando su identidad como murga de Durazno, abierta, participativa y comprometida con hacer crecer el género en el departamento.

