Memoria y tradición marcaron el cierre de la feria con la exhibición del recado de Aparicio Saravia y la voz del investigador Schubert Flores Vasella.
La 19ª Feria del Libro de Durazno cerró su edición 2025 con una jornada marcada por la memoria, la tradición y la puesta en valor del patrimonio cultural. Desde las primeras horas de la mañana, el público colmó el Museo Casa de Rivera para conocer una de las piezas más comentadas del fin de semana: el recado de Aparicio Saravia, presentado como parte de una muestra especial.
Un objeto que habla del país
El recado, impecablemente conservado, acompañó al caudillo nacionalista durante sus años revolucionarios y llegó hasta nuestros días como un objeto cargado de historia. La pieza —una obra del platero Alipio Suárez— incluye sirigote, prendas de ensillar, estribos, pechera, fusta y rebenque, todos elementos vinculados a la vida de los caudillos uruguayos, jinetes inseparables de sus caballos.
La exposición propone una lectura que combina el aspecto material con el político y militar, destacando reliquias patrimoniales y reforzando la conciencia histórica. Como señaló el autor e investigador Schubert Flores Vasella, la pieza posee “valor histórico, cultural y patrimonial para la Nación”.
Flores Vasella: trayectoria y mirada
Flores Vasella —investigador de vasta trayectoria, nacido en Guichón en 1953 y residente en Buenos Aires— presentó por la tarde su obra Payadores rioplatenses, a la vez que dialogó sobre el recado de Saravia acompañado por José Pedro Rodríguez.
Licenciado en Ciencias Antropológicas (UBA) y en Folclore (UNA), coleccionista y difusor de música popular, Flores Vasella ha trabajado durante décadas en el rescate de tradiciones y figuras fundamentales del Río de la Plata. Entre sus libros se encuentran:
- Hombres y caminos y La tierra hechizada, sobre Atahualpa Yupanqui.
- Telémaco Morales. El ritmo de la patria que sedujo a Yupanqui (2021).
- Víctor Lima. Presencia y ausencia (2021).
- Gabriel Guerra: Un ser de leyenda (2023).
Sus comentarios y reflexiones fueron el punto final para la 19ª edición de la feria, que además reunió a autores y exposiciones centradas en la memoria colectiva, la historia y las tradiciones orientales.
Una feria que entrelazó épocas
La jornada resumió el espíritu de esta edición: puentes entre siglos distintos, objetos que cuentan historias y voces que recuperan la identidad de la región. La exposición del recado de Saravia generó asombro y numerosos comentarios, mientras que las presentaciones literarias reforzaron la vocación de la feria por preservar y difundir el patrimonio cultural.
Con estos contenidos, la 19ª Feria del Libro de Durazno cerró una edición que combinó profundidad histórica, tradición criolla y un notable interés del público.

