En el marco del 52.º Festival Nacional e Internacional de Folclore, el Encuentro Gaucho celebra sus bodas de plata en Durazno con un multitudinario desfile, jineteadas, pruebas de rienda y una agenda artística que reafirma la vigencia de la tradición criolla.
Bodas de plata en el corazón del festival
Durazno vive horas de profunda identidad criolla con la realización de la 25.ª edición del Encuentro Gaucho, uno de los eventos más emblemáticos del calendario tradicionalista local. La actividad se desarrolla en el ruedo y en el Rancho de Piedra “Juan Casalás”, en el marco del Festival Nacional e Internacional de Folclore de Durazno, y es organizada por la Sociedad Criolla Carlos Reyles.
El acceso al predio es gratuito, aunque quienes deseen ubicarse en el sector de gradas pueden hacerlo mediante el pago de una entrada de 350 pesos. La programación comenzó en la tarde de ayer con pruebas de rienda, montas en pelo y espectáculos musicales, marcando el inicio de un fin de semana cargado de tradición.
Un desfile que promete quedar en la historia
Uno de los momentos más esperados del Encuentro Gaucho se vivirá este sábado desde las 9:00, cuando tenga lugar el tradicional desfile de caballería por las calles de la ciudad. La marcha partirá desde el Parque de la Hispanidad y recorrerá distintos puntos emblemáticos del trazado urbano antes de regresar al predio festivalero.
Según datos aportados por la organización, y en función de las aparcerías confirmadas, se espera la participación de más de mil jinetes, componiendo una postal imponente que, al grito de “¡Viva la Patria!”, volverá a expresar la fuerza simbólica de las tradiciones orientales.
Más de mil jinetes desfilarán por Durazno en una de las imágenes más potentes del festival 2026.
Actividad intensa en el ruedo
Luego del desfile y del tradicional almuerzo criollo —con corderos a la parrilla y comidas de olla como protagonistas—, la actividad en el ruedo retomará este sábado a partir de las 14:00. La agenda incluye las semifinales de las pruebas de rienda y, más tarde, el campeonato nacional de jineteadas, acompañado por espectáculos musicales en el Rancho de Piedra “Juan Casalás”.
El domingo la jornada comenzará temprano. Desde las 9:30 se disputarán las finales de las pruebas de rienda y, a las 11:00, se celebrará la Misa Criolla. Tras una pausa para el almuerzo, las actividades en el ruedo se reanudarán a las 16:30 con una extensa programación de jineteadas.
Un cierre a pura emoción
El campeonato del domingo comprenderá 36 montas en basto oriental, 12 en basto argentino y 36 montas en pelo, configurando uno de los programas más completos de los últimos años. La entrega de premios está prevista para las 22:00, seguida de un cierre artístico que pondrá broche de oro a las bodas de plata del Encuentro Gaucho.
Las jineteadas, deporte y cultura nacional
Las jineteadas forman parte del acervo cultural del Uruguay y de buena parte del Cono Sur. Desde 2006, esta disciplina está reconocida oficialmente como deporte nacional, combinando destreza, valentía y resistencia.
El desafío central consiste en que el jinete logre mantenerse sobre el caballo arisco durante un tiempo que varía entre los 6 y los 15 segundos, según la modalidad, sin cometer faltas reglamentarias.
Monta en pelo, basto oriental y basto argentino
La monta en pelo se realiza sin silla, exigiendo un alto nivel de equilibrio y control corporal. Es considerada una de las pruebas más duras dentro de la jineteada.
El basto oriental, la modalidad más tradicional, utiliza basto y encimera, con una duración de 12 segundos, y penaliza acciones como tocar al caballo con las manos.
El basto argentino, de origen rioplatense, emplea almohadillas rellenas de lana o paja y es habitual en grandes festivales de Argentina, con fuerte presencia también en Uruguay.
Pruebas de rienda y roles clave
Las pruebas de rienda evalúan la compenetración entre caballo y jinete, poniendo el acento en la docilidad, el control y la precisión de los movimientos. A su vez, el desarrollo del espectáculo cuenta con figuras fundamentales como el capataz de campo y el jurado, encargados de velar por el cumplimiento del reglamento y de resolver eventuales reclamos.
Las decisiones se adoptan por mayoría, pueden apoyarse en medios técnicos y son inapelables. Los ganadores se determinan por la suma de puntajes obtenidos a lo largo de las distintas jornadas.
Tradición viva en Durazno
Como cada año, el Encuentro Gaucho reúne a destacados jinetes del país y competidores del exterior, muchos de ellos con trayectoria en escenarios como el Prado de Montevideo, el Parque Roosevelt y grandes festivales del sur de Brasil y Argentina.
Con el ruedo pronto, los caballos en el palenque y la campana a punto de sonar, Durazno vuelve a ser epicentro de una tradición que trasciende el espectáculo y reafirma la herencia cultural de los gauchos que forjaron la Patria.

