La 10ª edición de Cuenta Cultura cerró en Durazno dejando un balance positivo marcado por la participación, el intercambio y el fortalecimiento de la cultura local. A menos de 48 horas de finalizado el evento, el equipo organizador ya comenzó a evaluar lo realizado y proyecta la próxima edición prevista para abril de 2027.
Durante tres jornadas, el evento reunió intervenciones, exposiciones, recitales, charlas y espacios de encuentro que consolidaron su perfil como punto de referencia cultural en el departamento.
Un espacio de identidad y encuentro
Evelyn Gallo, integrante del colectivo organizador, valoró especialmente el carácter comunitario del evento y su aporte a la identidad local. Desde su rol como comunicadora vinculada a UTEC, destacó la posibilidad de integrar generaciones, instituciones y expresiones artísticas en un mismo espacio.
Según explicó, Cuenta Cultura funciona como un punto de encuentro donde convergen escuelas, liceos, adultos mayores y distintos actores de la comunidad, generando experiencias compartidas que trascienden lo artístico.
También subrayó la intención de seguir fortaleciendo la inclusión y ampliando la participación en futuras ediciones.
Un “semillero” de la cultura local
Desde una mirada más amplia, Patricia Núñez —una de las referentes del evento— definió a Cuenta Cultura como un “semillero” de lo que se produce en Durazno a lo largo del año.
El evento, que se desarrolla en espacios acotados como las salas de AEBU, apuesta a propuestas de cercanía y formatos breves, con actividades que no superan los 60 minutos. Esa característica, lejos de ser una limitante, forma parte de su identidad.
Si bien no apunta a convocatorias masivas, la organización destaca la respuesta del público, especialmente de jóvenes y adultos vinculados a instituciones educativas y culturales.
Apoyos y trabajo colectivo
El desarrollo del evento se sostiene a partir de una red de apoyos institucionales y colaboraciones. Entre ellos, se destacan aportes logísticos del gobierno departamental, la participación de organizaciones locales como el Club de Leones Siglo XXI y el respaldo de AEBU para el funcionamiento de la sede.
Además, la organización gestiona auspiciantes que contribuyen tanto con recursos económicos como materiales, lo que permite sostener la propuesta y ofrecer una retribución básica a los artistas.
El equipo organizador, reducido en número, trabaja generando vínculos con instituciones y particulares para concretar cada edición.
Evaluación y desafíos hacia 2027
Tras el cierre de esta edición aniversario, el foco está puesto en la evaluación. Durante cada jornada se recogieron insumos que servirán para ajustar y mejorar la propuesta de cara al futuro.
Entre los principales desafíos aparece la necesidad de atraer nuevos públicos, sin perder el vínculo con quienes ya forman parte del evento, especialmente estudiantes y actores del ámbito educativo.
La 11ª edición, prevista para abril de 2027, se proyecta como una continuidad de este proceso, con el objetivo de consolidar y ampliar el impacto cultural en Durazno.

