La Asociación de Teatros del Interior (ATI) celebra sus 40 años de vida institucional este fin de semana del 2 y 3 de mayo en la ciudad de Durazno, en la Sala Rosina Sosa del Pequeño Teatro, sede legal histórica de la institución. La organización nuclea actualmente a 52 grupos de 18 departamentos del Uruguay.
El presidente de ATI, Carlos Daniel La Paz, oriundo de Cardona, presidirá los actos junto a directivos llegados de todo el país, en una conmemoración que también marca el comienzo de un año entero de festejos.
Una historia que nació en el invierno dictatorial
ATI fue formalmente fundada el 4 de mayo de 1986, pero su génesis se ubica antes, en el oscuro invierno dictatorial de 1983. Fueron unos pocos sanduceros, amantes del teatro, que se preguntaban si en el resto del país existían grupos sobre las tablas. La sorpresa los superó: 25 colectivos respondieron al llamado.
«Estábamos resistiendo mientras hacíamos teatro», relató La Paz a El Acontecer.
Tres años después, el acta fundacional consagró a Rosina Sosa como primera presidenta desde el Pequeño Teatro de Durazno, que pasó a ser la sede legal de la asociación. En el edificio del centro de la ciudad se albergan actas, libros, libretos, guiones, fotografías y recuerdos de una vida buscando el bien común de los grupos teatrales del interior. El grupo duraznense es pionero, junto a otros colectivos del país que ya llegaron a los 60 años de vida sobre las tablas.
Un fin de semana entre actores
La Sala Rosina Sosa albergará los encuentros con una particularidad: la sesión de comisión directiva del sábado no será tal, sino que se abrirá al público para dar visibilidad al trabajo institucional. «Vamos a hacer un trabajo de archivo de la asociación, investigar lo que fueron las primeras actas, ver libretos que están en la biblioteca, con la intención de poder digitalizar ese material. Porque quizás hay textos originales de autores del interior que quedaron ahí y que no hay copias», explicó La Paz.
El domingo 3 de mayo, con presencia de autoridades, se realizará el acto formal acompañado por música y actuación. «Para nosotros es el comienzo de nuestros festejos, vamos a tener todo el año para hacer actividades», anticipó el presidente de ATI.
Cómo funciona ATI: una asociación de segundo grado
A diferencia de lo que podría pensarse, ATI no es una gremial, sino una asociación de segundo grado con personería jurídica. «Lo que están asociados son los grupos, no las personas. Para ingresar a ATI, un grupo tiene que tener mínimo dos años de antigüedad comprobada mediante programas, afiches, haber presentado uno o dos espectáculos», detalla La Paz.
Los años impares, ATI organiza los encuentros regionales clasificatorios para la Bienal de Paysandú, que en 2025 cumplió su 20ª edición. Durante tres días se presentan espectáculos con alojamiento y alimentación cubiertos para los grupos participantes, en un esfuerzo logístico significativo. Las entradas son accesibles o gratuitas. Los años pares se dedican a la formación continua.
El gran desafío: profesionalizar el interior
La problemática que más recurrentemente plantean los grupos del interior es la necesidad de capacitarse y profesionalizarse, tanto para actores como técnicos. Quienes están más cerca de Montevideo o tuvieron la posibilidad de estudiar en la EMAD parten con cierta ventaja. ATI busca compensar esa brecha pagando las horas docentes mientras los grupos costean alojamiento, pasajes y alimentación.
La oferta es amplia: actuación, iluminación, vestuario, expresión corporal, educación de la voz, escritura, clown, trabajo del cuerpo energético. Las cargas horarias varían entre 20 y 40 horas, llegando incluso a tutorías para direcciones de grupo.
La circulación de elencos y la nueva ley
ATI también trabaja por la circulación de grupos por el territorio, evitando el trabajo «a la gorra» y cubriendo el traslado más un cachet mínimo a cada elenco. «En Montevideo los que hacen teatro viven de eso, buscamos la forma de que en el interior también se pueda lograr. Conlleva mucho dinero pero debemos buscar la forma», planteó La Paz.
Un hito importante en ese camino fue el lanzamiento de la Ley de Teatro Independiente, acto formal realizado el martes 28 en el Teatro Stella de Montevideo. La ley creó un consejo directivo que distribuirá los fondos que el Parlamento asignó al sector. Allí ATI tiene dos delegados, al igual que la Asociación Uruguaya de Actores y la Federación Uruguaya de Teatro Independiente, junto a un representante del Ministerio de Educación y Cultura.

