“Nunca imaginé estar tocando esta música en mi pueblo”, expresó Ariel Britos ante la sala llena del Centro Cultural Teatro Español, minutos antes de dirigir a la formación orquestal de cuerdas TEMPO en una presentación que reunió a jóvenes intérpretes de Uruguay, Argentina y Brasil.
El espectáculo ofreció un repertorio de alto nivel musical, integrado por Las cuatro estaciones, de Antonio Vivaldi, y Las estaciones porteñas, de Astor Piazzolla. Las obras estuvieron dirigidas por Claudia Rieiro y Ariel Britos, respectivamente.
TEMPO reúne a músicos de diferentes países que participan en actividades de formación, pasantías y conciertos, integrando distintas formaciones orquestales.
Para Britos, la presentación tuvo además un significado especial por tratarse de su ciudad natal. Nacido en Durazno en 1969, comenzó sus estudios musicales en el Conservatorio “Victoria Schenini” y posteriormente continuó su formación en el Conservatorio de Música de Durazno “Raúl H. Evangelisti”, donde inició sus estudios de violín.
A lo largo de su trayectoria dirigió numerosas orquestas en Uruguay y el extranjero y se convirtió en una figura de referencia de la formación musical y orquestal en el país.
Desde 2011 dirige la Orquesta Sinfónica Juvenil del SODRE, formación que creó ese mismo año.
La música como oportunidad
Antes de comenzar a dirigir la obra de Piazzolla, Britos se dirigió al público y compartió su emoción por estar al frente de una joven orquesta en Durazno.
“Nunca imaginé estar tocando esta música en mi pueblo”, expresó, para luego referirse a la importancia de que el público pueda acceder a espectáculos de estas características.
También destacó la necesidad de continuar fortaleciendo la formación de los jóvenes y mencionó especialmente la presencia en la orquesta del violinista duraznense Ignacio Lockwood, quien recientemente tuvo la oportunidad de estudiar en Italia.
Britos planteó además la necesidad de generar condiciones para que el desarrollo musical en el interior del país permita reducir las diferencias de oportunidades existentes entre Montevideo y el resto del territorio.
“Hay que posibilitar que el desarrollo de la música en el interior sea tal que rompa con las diferencias entre la capital y el resto del país”, sostuvo.
Jóvenes músicos y cooperación
El director agradeció el compromiso y el trabajo de los integrantes de TEMPO, jóvenes provenientes de Argentina, Brasil y Uruguay, y destacó especialmente al violinista italiano Emmanuel Tebaldi, actualmente integrante de la Orquesta Sinfónica de San Pablo, en Brasil.
En otro tramo de su intervención, Britos también valoró el respaldo institucional a las propuestas culturales que llegan al departamento.
“Esta presencia y otras actividades en el medio se logran gracias al aporte de los gobernantes que apuestan por la cultura del departamento”, señaló.
En ese sentido, destacó que TEMPO también apuesta a ese vínculo con Durazno, contribuyendo a la difusión de la música y a la generación de nuevas oportunidades de formación y desarrollo.
La presentación fue recibida con un sostenido aplauso por el público que colmó la sala del Teatro Español, tanto para los jóvenes integrantes de TEMPO como para su director, un duraznense que hoy ocupa un lugar destacado en la cultura musical uruguaya.

