En los últimos días la recuperación del espacio y la construcción de nuevas estructuras, funcionales a la ciudad y al paisaje urbano, donde otrora estuviera el Molino Caorsi, se ha convertido en tema de discusión. Una discusión aún no encendida del todo, ni entendida como tal por parte de los diferentes actores de la sociedad.
Entre las voces que se han escuchado están las de algunos profesionales de la arquitectura y otros de la política, entre ellos varios legisladores departamentales, que abogan por la participación de la ciudadanía en cuanto al aporte de ideas sobre la transformación que se pudiera operar en ese predio, una zona importante de la ciudad, y por otra parte el reclamo por la competencia en un concurso abierto de proyectos de índole urbanística que contemplen diversos aspectos tanto edilicios como sociales.
Esto último apelando a la transparencia y calidad arquitectónica de la transformación citada, en línea con una postura que defiende la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, la SAU.
Para Ana Laura Casaballe (arquitecta, y además edil de IporA – Espacio 609) “los concursos de arquitectura son instrumentos fundamentales para dar forma a las ciudades, ya que permiten seleccionar la mejor propuesta para un espacio público o privado mediante la confrontación abierta de ideas, talento y visión urbana.”
La razón de ser de un concurso en este sentido responde a varios aspectos fundamentales de interés público, calidad y transparencia, destacándose: la igualdad de oportunidades; búsqueda de la excelencia y calidad arquitectónica; legitimidad y debate público, y optimización de los recursos públicos.
“El Molino Caorsi, es parte de nuestro patrimonio cultural, además de situarse en un punto estratégico de la ciudad. Es por esto que creemos que convocar a un concurso abierto de arquitectura es una forma democrática y enriquecedora para nuestra ciudad, y que también posicionaría a Durazno fuertemente en la agenda cultural nacional”, expresó la citada técnica.
En otro orden “este concurso puede ser un gran atractor para la ciudad y sería de dimensiones interesantes, es que sugerimos que las bases sean trabajadas en conjunto con la SAU, la Comisión del Patrimonio y el Poder ejecutivo”.
La propuesta agrega que se considera “la participación ciudadana como un derecho humano fundamental que establece la legitimidad de ser parte en la toma de decisiones de los asuntos públicos, a través de formas colectivas e institucionalizadas, más allá de participar en los actos eleccionarios…”
La mencionada fuerza política propone “una convocatoria pública de ideas para el futuro predio y un concurso de arquitectura y urbanismo”.
Se destaca que esta primera instancia, a modo de lluvia de ideas, “debería partir de una concepción fundamental: que el predio del ex Molino Caorsi no sea pensado de manera aislada, sino como parte integral del actual Parque del Bicentenario, procurando fortalecer su vinculación con el espacio público existente y con el conjunto de la ciudad.”
En lo referido al concurso, segunda parte de la propuesta elevada días atrás al intendente Algorta, sería a partir de los insumos obtenidos mediante la participación ciudadana el llamado a un concurso de proyectos para la recuperación e integración del predio, involucrando a la Sociedad de Arquitectos del Uruguay y la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UDELAR.
Sin lugar a dudas mucho para hablar y aportar por diferentes actores en el tiempo venidero.

